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El Gobierno acelera la implantación de renovables en España para contener la crisis energética mundial

El Ministerio para la Transición Ecológica prepara cuatro consultas públicas para diseñar el marco con el que implantar renovables en zonas degradadas y desbloquear proyectos de biometano

La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.Alejandro Martínez Vélez (Europa Press)

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico mueve ficha contra el impacto del conflicto en Oriente Próximo. Según aseguran fuentes próximas al organismo, este planea lanzar cuatro consultas públicas con el objetivo de diseñar un marco regulatorio que permita acelerar la implantación de las energías renovables y el biometano. El departamento liderado por la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, pretende desarrollar el Real Decreto-ley 7/2026 que se convalidó en el Congreso de los Diputados el pasado mes de marzo, con el objetivo de contener los efectos de la guerra.

El fin que busca el Ejecutivo es dar respuesta a la problemática geopolítica y reducir a la mayor brevedad posible la dependencia de los combustibles fósiles del exterior, que han experimentado un fuerte encarecimiento después de que Estados Unidos e Israel decidieran atacar Irán. Según señalan estas fuentes, el Gobierno sacará a consulta pública este mismo martes cuatro consultas públicas encaminadas a desarrollar el esquema normativo que permita elevar el peso de las renovables en España. Además, este iniciativa busca que se implanten de tal manera que redunde en beneficio de las comunidades locales donde se planteen los proyectos.

Una de las consultas públicas destacadas busca desarrollar lo que el Ejecutivo denomina Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR). Se trata de áreas que han quedado degradadas y que previamente han tenido un uso industrial o urbano, además de canteras, minas o vertederos. Estas son zonas especialmente idóneas para la implantación de centrales de generación renovable por el teórico menor impacto que pueden generar sobre el entorno. Además, en muchos casos pueden ser terrenos más favorables desde el punto de vista de conexión a la red o el almacenamiento por los usos previos que hayan podido tener.

De esta manera, la secretaría de Estado que dirige Joan Groizard pretende acelerar la velocidad de transición con un real decreto que dote de herramientas a las comunidades autónomas para que identifiquen estos territorios donde se pretenden implantar más renovables y se fijen los criterios de selección. Además, con este real decreto se da respuesta a Europa y se transpone la directiva 2023/2413 (la denominado DER III).

La norma anterior irá acompañada de varias órdenes ministeriales que buscan desarrollar un estándar de excelencia social y territorial alrededor de las nuevas plantas de generación verde. Esto significa que aquellos proyectos que vayan más allá de la contribución económica o fiscal obligatoria y aporten otros atributos a las comunidades próximas a donde se desarrollan dichos proyectos puedan tener acceso preferente al acceso y conexión a la red, un activo altamente valorado por la saturación actual, o participar en condiciones ventajosas en las subastas de régimen económico que prepara el Ejecutivo para dar mayor viabilidad a los desarrollos. Esto significa que se primará aquellos proyectos que aporten más desde el punto de vista de la creación de empleo, participación ciudadana o lucha contra la pobreza energética.

En la misma línea, otras de las consultas públicas previas que se lanzan este martes tiene la intención de que los proyectos de biometano también obtengan estos sellos de calidad. Esta es una cuestión clave ya que el biometano, que en España tiene un potencial de reducir la dependencia del 10% del gas fósil que se consume, puedan desbloquearse y evitar los problemas de oposición social que se están encontrando sobre el territorio.

Todas estas armas buscan hacer frente a la crisis energéticas que está lastrando los bolsillos de los españoles, como demuestran los datos de inflación del mes de marzo y que podrían incrementarse aún más en abril.

Todos estos desarrollos van en la línea de lo marcado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Energética, Sara Aagesen, quien subrayaba en una reciente entrevista con este medio que las fortalezas que tiene España son el sol y el viento, por lo que entiende que nuestro potencial viene más de las energías limpias que del petróleo. La máxima responsable en materia energética en España hacía estas declaraciones en respuesta a las amenazas de Donald Trump, quien instó a algunos países a participar en el desbloqueo del estrecho de Ormuz para tratar de contener la crisis energética o directamente pedía que se aumentaran las compras de petróleo a Estados Unidos.

El golpe de la inflación

España no sufre actualmente problemas de suministro, pero sí se está viendo afectada por los elevados precios que están marcando los combustibles fósiles, sobre todo el gasóleo A y el queroseno para aviones, que están encareciendo con fuerza estos carburantes y, por tanto, generando un efecto inflacionista negativo para la economía nacional. El Ejecutivo busca electrificar y poder sustituir otros vectores energéticos ahora más caros por la escasez.

Las medidas a desarrollar con las consultas públicas que se activan este martes y estarán abiertas para la participación de los agentes de la sociedad que lo consideren durante varias semanas, tienen por fin profundizar en la independencia energética y por tanto ganar tanto desde el punto de vista medioambiental como también de la autonomía estratégica.

Estas nuevas consultas públicas se unen a otras acciones del Ejecutivo previas a la guerra, como el lanzamiento del marco normativo para desarrollar las energías renovables marinas. El Ejecutivo prepara el esquema con el que España pueda instalar nuevos parques eólicos flotantes en aguas territoriales que le otorguen un grado de autonomía aún mayor.

Precisamente el fuerte avance en renovables de los últimos años está siendo subrayado por parte de los expertos y las autoridades en España como una fortaleza ahora que los precios energéticos sacuden con fuerza a los países más dependientes, entre los que destacan las economías europeas.

La situación, además, lejos de amainar, no deja de ser cada vez más incierta. El fracaso en las negociaciones de paz de Pakistán y las amenazas de Trump sobre el estrecho de Ormuz dispara los temores del mercado. Frente a ello, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha querido abanderar el no a la guerra y desde su llegada al Gobierno ha querido dar prioridad a la agenda verde, cuestionada en los últimos años por la ultraderecha. Ahora, sin embargo, las energías limpias están encontrando un encaje argumental que va mucho más allá de las virtudes medioambientales y se revelan como un elemento clave en la autonomía estratégica de países como España, históricamente dependientes de los combustibles fósiles del exterior.

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