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La economía de Estados Unidos cerró 2025 con una inflación del 2,7%

La vivienda, alimentos y energía lo que más se encareció durante el año pasado

Customers at a supermarket in Wheeling, Illinois, in a file photo.

Los precios aumentaron menos de lo previsto en diciembre. La inflación en Estados Unidos cerró 2025 con un aumento del 2,7%, una tasa superior al 2% marcado como objetivo por el banco central, pero que refleja una moderación paulatina después de años con crecimiento de precios de dos dígitos. El repunte de los precios en diciembre, un 0,3%, fue más moderado de lo previsto, según las cifras difundidas este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales. La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como los alimentos y la energía, ascendió un 2,6% anual.

“El IPC de EE UU se actualiza tras el cierre gubernamental y aleja el temor a un aumento sostenido de la inflación”, apunta Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en Estados Unidos. “Tras un repunte a mediados de 2025, comenzamos a ver una disminución de la inflación“.

La inflación de alimentos registró su nivel más alto desde agosto y el segundo más alto en los últimos 12 meses. Para los estadounidenses con problemas de liquidez, esto podría ser un punto crítico en un contexto económico complejo. Si bien la inflación de servicios, que representa la mayor parte del informe de inflación, está disminuyendo lentamente, la inflación de bienes continúa subiendo ligeramente.

La crisis del coste de la vida y la asequibilidad se ha convertido en un debate que recorre todas las esferas políticas en Estados Unidos. Las dificultades de las familias para acceder a una vivienda digna, cambiar de coche o pagar los recibos de la energía o de salud están golpeando la agenda económica de la Administración de Trump.

“La inflación de alimentos registró su nivel más alto desde agosto y el segundo más alto en los últimos 12 meses. Para los estadounidenses con problemas de liquidez, esto podría ser un punto crítico en un contexto económico complejo. Si bien la inflación de servicios, que representa la mayor parte del informe de inflación, está disminuyendo lentamente, la inflación de bienes continúa subiendo ligeramente”, advierte Kenwell.

El intenso debate también en torno a la Reserva Federal otorga más importancia al dato de inflación. Aunque el objetivo de precios de la Fed es del 2%, la nueva remesa estadística con precios en fase de moderación, aporta evidencia a los funcionarios del banco central sobre sus nuevos pasos. Aunque aporta argumentos para mantener en suspenso y sin cambios la política monetaria durante la próxima reunión de finales de enero ante el enfriamiento por las preocupaciones arancelarias.

“Las alentadoras noticias sobre la inflación ayudan a aliviar el dilema de la Reserva Federal”, apunta Michael Pearce, economista jefe de Estados Unidos en Oxford Economics. “Esperamos que los funcionarios estén dispuestos a permanecer en pausa prolongada, mientras esperan a ver el impacto de su reciente serie de recortes de tipos, pero con el desvanecimiento de los temores a la inflación, los responsables se sentirán más libres para responder a los riesgos a la baja para el mercado laboral si las condiciones se deterioran”, apostilla.

La vivienda, la rúbrica que más pesa en la cesta de la compra, aumentó un 0,4%, siendo lo que más contribuyó al aumento mensual, según la oficina estadística. Esta categoría representa más de un tercio de la ponderación del IPC y registró un aumento interanual del 3,2%.

La energía ha mantenido la tensión sobre los precios, sobre todo el gas y la electricidad, a pesar del abaratamiento de los combustibles. El índice de energía aumentó un 2,3 % en los últimos 12 meses. El índice de electricidad aumentó un 6,7% en los últimos 12 meses. En el mismo periodo, el índice del gas natural subió un 10,8%. En contraste, el índice de la gasolina cayó un 3,4%.

Aunque los precios se han moderado respecto a trimestres anteriores, un pormenorizado análisis del informe muestra que las tensiones inflacionarias están lejos de haber desaparecido. Los importes de los alimentos subieron un 0,7% durante el mes. Otros sectores que experimentaron aumentos fueron la recreación, las tarifas aéreas y la atención médica.

Se trata del primer informe detallado de la evolución de los precios tras el cierre gubernamental, que mantuvo cerradas durante ocho semanas a cientos de agencias federales, lo que dificultó la recolección de datos.

“Las distorsiones causadas por el cierre del gobierno han dificultado la interpretación de los datos de inflación, pero la reciente serie de cifras sugiere que la inflación ha alcanzado su punto máximo”, asegura Pearce de Oxford Economics, quien añade: “Creemos que las subidas de precios impulsadas por los aranceles se han superado en su mayoría y anticipamos una mayor desinflación en los servicios en 2026 que la acercará más cerca del objetivo del 2% para finales de año”.

La agencia estadística recolecta cada mes datos en 75 áreas urbanas de todo el país de aproximadamente 6.000 unidades de vivienda y unos 22.000 establecimientos minoristas, grandes almacenes, supermercados, hospitales, gasolineras estaciones de servicio y otros tipos de comercios y establecimientos, según explica la agencia estadística.

El aumento del 1,2% destinado a recreación fue el aumento mensual más grande registrado en esta rúbrica en serie histórica de datos, que se remonta a 1993.

Algunos capítulos registraron descensos en los precios, lo que compensa la subida en las áreas que más se están encareciendo, como la vivienda y la energía. En particular, los coches y camiones usados ​​disminuyeron un 1,1% y el índice de comunicaciones bajó un 1,9%. Los precios de los vehículos nuevos se mantuvieron estables.

“La inflación de 2025 permite ver también el impacto de la subida de los aranceles de la Administración de Trump sobre los precios. Los artículos más expuestos a los gravámenes comerciales, como la ropa, también registraron aumentos. Sin embargo, los artículos para el hogar experimentaron una disminución del 0,5%, ya que el presidente dio marcha atrás en sus amenazas de aumentos arancelarios a las importaciones de ese sector”. sostiene Pearce.

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Sobre la firma

Jesús Sérvulo González
Corresponsal en Washington. Ha sido redactor jefe de Economía y Negocios. Antes, contó las consecuencias de la crisis financiera y de los años de los ajustes presupuestarios. Aprendió el oficio durante su paso por la información local de Madrid.
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