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El acoso de Trump al presidente de la Reserva Federal se topa con la resistencia del Congreso

El presidente de Estados Unidos necesita luz verde del Senado para nombrar al sucesor de Jerome Powell, al que ha abierto una investigación penal

La cruel campaña de acoso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el máximo responsable de la Reserva Federal, Jerome Powell, representa uno de los mayores intentos de injerencia en la historia de la institución. Pero la ofensiva de Trump para acabar con la autonomía de la Fed se enfrenta ahora a la resistencia del Congreso, que amenaza con convertirse en el último dique de contención del asalto de la Casa Blanca a la Reserva Federal.

Jerome Powell anunció este domingo por la noche que está siendo objeto de una investigación penal por parte de la Fiscalía federal. Los funcionarios dependientes del Departamento de Justicia indagan si mintió durante su intervención en el comité de asuntos bancarios del Senado, adonde acudió el pasado verano para ofrecer explicaciones sobre las costosas obras de remodelación de la sede de la institución en Washington.

El banquero central, no obstante, achacó la actitud de la Fiscalía a su resistencia frente a las injerencias del mandatario estadounidense, que exige rebajas de los tipos de interés más agresivas. El economista neoyorquino no se arredró ante la última embestida del jefe de Estado que lo nombró en 2018. A través de una publicación de un vídeo en la red social X, aseguró: “La amenaza de cargos penales se debe a que la Reserva Federal establece los tipos de interés con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al interés general, en lugar de seguir las preferencias del presidente”.

Apoyo de Greenspan, Bernanke y Yellen

Horas más tarde, una docena de los economistas más prestigiosos de Estados Unidos, tres expresidentes de la Fed, varios exsecretarios del Tesoro y otros ex jefes de la oficina económica de la Casa Blanca con administraciones de ambos partidos, publicaron una carta de apoyo a Powell. “La supuesta investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, constituye un intento sin precedentes de utilizar ataques fiscales para socavar dicha independencia”, señala la declaración firmada entre otros por Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, los tres antecesores de Powell al frente de la Reserva Federal. “Esto no tiene cabida en Estados Unidos, cuya mayor fortaleza es el Estado de derecho, la base de nuestro éxito económico”, advirtieron.

La batalla por la independencia de la Reserva Federal es el último intento de Trump de medir los límites del poder presidencial. Al inquilino del Despacho Oval, no obstante, le ha salido oposición interna: tras la publicación del vídeo de Powell, varios congresistas demócratas y republicanos acusaron al Departamento de Justicia de iniciar la investigación penal contra Powell como medio para intimidarlo.

El senador Thom Tillis, uno de los republicanos clave en el Comité Bancario, aseguró que se opondría a cualquier nominación de Trump a la Reserva Federal hasta que se resuelva el asunto. “Si aún quedaba alguna duda sobre si los asesores de la Administración Trump están presionando activamente para acabar con la independencia de la Reserva Federal, ya no debería haber ninguna”, declaró Tillis. “Lo que está en cuestión ahora es la independencia y la credibilidad del Departamento de Justicia”.

Insultos y amenazas

La investigación judicial es el último capítulo de un largo serial de agravios de Trump contra Powell, al que ha acosado, insultado y menospreciado en público. Le ha tildado de “estúpido”, “poco inteligente” y “el señor que llega tarde a todo”. Ha pedido su dimisión y como no le hacía caso le ha amenazado con despedirle. Si no lo ha hecho es porque sus asesores en la Casa Blanca le han advertido de que podría incurrir en un grave problema jurídico por la autonomía de la Fed. Así que desde el pasado verano se ha dedicado a hostigarle con comentarios hirientes y burlas frecuentes.

Todo ello pese a que el mandato de Powell concluye el próximo mayo. Pero el banquero central se plantea emular a Marrimer S. Eccles, el gobernador que le dio nombre al inmueble objeto de la controversia. Eccles dirigió la Fed entre 1934 y 1948, pero pasó a la historia porque tras su mandato se mantuvo como miembro de la junta de gobernadores, plantando cara a los intentos de injerencia del presidente Harry Truman. Su resistencia contribuyó a sentar las bases de la autonomía del organismo. La Casa Blanca quiere evitar que Powell haga lo mismo. Aunque su puesto como presidente termina en mayo, podría permanecer en la junta de gobernadores hasta 2028, lo que dificultaría la estrategia de Trump de controlar la mayoría de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el organismo de la Reserva Federal que vota sobre los tipos de interés.

La Casa Blanca también ha abierto un proceso judicial contra Lisa Cook, una de las gobernadoras y miembro del FOMC que más resistencia ha ofrecido a la voluntad de Trump de acelerar la rebaja de tipos. La Administración Trump la acusó, sin presentar ni una sola prueba, de irregularidades al obtener una hipoteca en condiciones ventajosas. Tras ver cómo los tribunales le denegaban la razón, llevaron el caso al Tribunal Supremo, que tendrá que decidir este mes sobre la situación de Cook. Si Trump logra echar a Powell y Cook, lograría la mayoría en el FOMC y podría decidir a su antojo sobre los tipos de interés.

Trump ya ha colocado a varias piezas en la junta de gobernadores. Stephen Miran, el ex presidente del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca, es una de las voces discordantes en las reuniones de la Fed porque pide mayores rebajas de tipos. El republicano también nombró otros miembros durante su primer mandato entre 2016 y 2020, pero aun no tiene mayoría para influir en la Fed.

Votación decisiva en el Capitolio

Es habitual que todos los presidentes presionen de alguna forma al banco central para que baje las tasa de interés para estimular la economía y su hoja de méritos salga mejor ante las elecciones. Trump afronta a final de este año unas decisivas elecciones de mitad de mandato, donde puede ver recortado su poder. Ya ha advertido en público de que si pierde los demócratas “buscarán una excusa para destituirle”.

Pero la Reserva Federal puede encontrar en el Senado un aliado inesperado ante los intentos de Trump de socavar su autonomía. El Capitolio debe votar la nominación del candidato que sustituya a Powell al frente de la Fed. La votación no será pan comido para Trump. Los representantes demócratas ya han advertido de que se opondrán a las injerencias y el voto de Tillis en la comisión bancaria del Senado se antoja decisivo. La oposición del republicano bloquearía cualquier nominación a la Reserva Federal en el Comité Bancario del Senado, que está dividido 13-11 entre ambos partidos. Además, la normativa del Senado establece que se necesitan 60 votos para enmendar la decisión de un comité.

La posición de Tillis, quien ya ha anunciado que no renovará en el Senado, se produce cuando empiezan a aflorar las primeras grietas en el granítico bloque republicano en el Capitolio. La semana pasada, cinco republicanos votaron en el Senado con los demócratas para prohibir al presidente autorizar nuevas acciones militares en Venezuela. Trump también recibió un varapalo en la Cámara de Representantes cuando varios congresistas republicanos votaron extender los subsidios de atención médica de la era Biden.

“Trump quiere nominar a un nuevo presidente de la Reserva Federal y expulsar definitivamente a Powell de la Junta para completar su corrupta toma de control de nuestro banco central”, escribió Elizabeth Warren en la red social X, una de las senadoras demócratas del Comité Bancario del Senado. “Está abusando de la ley como un dictador en potencia para que la Reserva Federal le sirva a él y a sus amigos multimillonarios. El Senado no debe mover a ningún candidato de Trump a la Reserva Federal”. El líder la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, apuntó que socavar la independencia de la Fed amenaza la economía. “Cualquiera que sea independiente y no se alinee con Trump será investigado”, subrayó.

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Sobre la firma

Jesús Sérvulo González
Corresponsal en Washington. Ha sido redactor jefe de Economía y Negocios. Antes, contó las consecuencias de la crisis financiera y de los años de los ajustes presupuestarios. Aprendió el oficio durante su paso por la información local de Madrid.
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