Rajoy: "España no está ahora para fiestas"
El líder del PP se encierra para evitar quemarse - Teme fuertes protestas callejeras - Busca el apoyo de la gran banca y Europa

Mariano Rajoy vive desde el domingo pasado el vértigo de la victoria. Y lo hace con preocupación. "España no está en este momento para fiestas", ha repetido a sus allegados para crear un clima de contención, según la reconstrucción de sus primeros días como ganador del 20-N realizada por EL PAÍS. Es consciente de que los mercados no dan tregua y aunque está intentando desaparecer del ojo público para no quemarse, incluso en su entorno coinciden: la crisis ya ha empezado a cebarse con él.
Atrincherado en su despacho, sin informar de lo que hace, ha mantenido reuniones con la gran banca (sector que considera clave para salir de la crisis) y con sus fieles. Con estos ha llegado a la conclusión de que no va a tener mucho tiempo para actuar y de que el Congreso será difícil de gestionar por el ascenso de los pequeños partidos y del nacionalismo.
Además teme que, por la caída del PSOE, la oposición se traslade del Parlamento a la calle en forma de fuertes protestas. Rajoy también ha puesto el foco en Europa, un área que hasta ahora apenas había centrado su atención y donde no se siente cómodo.


























































