Una sociedad de robots con corazón
Los televidentes más trasnochadores habrán descubierto una perla del manga en la parrilla del nuevo canal Cuatro. Se trata de Stand Alone Complex, una serie animada basada en el cómic japonés Ghost in the Shell, la genial obra de Masamune Shirow. Un total de 10 años después, la creación de Shirow renace para ser reconocida en su justa medida. Una historia avanzada a su tiempo que dispone una sociedad en la que robots y humanos no coexisten, sino que se fusionan en seres biotecnológicos con ventajas competitivas y nuevas vulnerabilidades. En 1997 ya apareció una adaptación para PlayStation. Correctamente realizado en tres dimensiones, dejó muy buen sabor de boca, pero con el inconveniente de no poder tomar el control sobre los protagonistas.
'Ghost in the Shell: Stand
Alone Complex'
Desarrolla: Cavia
Distribuye: Bandai
Plataforma: PlayStation 2
Género: Acción
Recomendado: Mayores de 16
Precio: euros
Internet: www.ghostintheshell-thegame.com
Recientemente se ha lanzado la versión para la portátil de Sony. La pantalla panorámica de PSP y sus escenarios tridimensionales no han sido excusa suficiente para que la producción de Bandai obtenga una buena acogida, debido a un control pésimo que hace casi ingobernable este título de acción en primera persona. Por suerte, siempre queda el recurso de encender la PlayStation 2 y adentrarse en la sección 9 con el correcto disco desarrollado por Cavia y que también lleva por nombre Ghost in the Shell: Stand Alone Complex. Su llegada tardía a Europa, casi un año y medio tras la salida en Japón, se paga con un desfase tecnológico respecto a los títulos que comparten cartel con él en 2005 y con tener que escuchar los diálogos en inglés. Pero en lugar de un problema se trata de una ventaja para los amantes de la obra de Shirow, ya que las voces son las de los actores originales de la serie.
En lo que parece un capítulo de la serie interactivo, se toma el control sobre "La Mayor", Motoko Kusanagi -una cyborg espectacular a la que sólo le queda de humano el cerebro y parte de la espina dorsal-, su compañero Batou y, en ocasiones, a un robot de asalto Tachikoma. La misión consiste en frustrar la introducción de armas en cargamentos de arroz por parte de una organización terrorista que suele utilizar el hackeo de cerebros para poseer a otros cyborgs y usarles como marionetas.
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