Ir al contenido
_
_
_
_
OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director

Guillermo Brown

¡Brindemos con agua de regaliz! Cincuenta años después, ya en el epílogo de nuestras vidas, vuelve el jefe de los proscritos como un viento fresco y rejuvenecedor.

Ya creíamos que era eterno el 'sueño de la mujer gorda salvaje hablando idioma indígena', que 'la loba dejó de amamantar a Romo [Rómulo] por matar a Remo', que Ethel se presentaba a un casting y que Roberto dejaba la revolución bolchevique para estudiar informática.

Pero como escribía Jon Juaristi hace tres o cuatro años: en la vida siempre acaba triunfando el fofo Hurberto Lane... ahora ejecutivo en una multinacional.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_