La batalla vasco-navarra

El reto de los tres partidos nacionalistas agrupados en el Pacto de Lizarra de constituir una Asamblea de Municipios, que Euskal Herritarrok (EH) plantea como un contrapoder a los parlamentos vasco y navarro, ha convertido la batalla electoral en Euskadi y Navarra en un choque político de primera magnitud.Las elecciones en los 251 municipios vascos, los 271 navarros y las cuatro diputaciones forales marcarán el futuro político en Euskadi. En las elecciones vascas de octubre de 1998, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) ganó en 150 municipios; EH, en 68; el PP, en 15; el PSOE, en 13 y Eusko Alkartasuna (EA), en cuatro.
El parco número de municipios que ganaron el PSOE y PP se vio compensado por su importancia. Ambos partidos pueden ganar en estos comicios en Vitoria y San Sebastián, en los municipios más nutridos de Guipúzcoa y de Vizcaya, con la probable excepción de Bilbao, y en la inmensa mayoría de los navarros.
Si los partidos nacionalistas llevan el Pacto de Lizarra a los municipios, el contraacuerdo del PP y PSOE puede restarles el gobierno de los municipios vascos más importantes, incluidas algunas capitales y una diputación en la que sobre todo el PP va a centrar la mayor parte de sus esfuerzos: la de Álava.


























































