Ánimo
Quisiera animar a la gente de talante progresista que aún queda en la vida municipal de los pueblos de la Comunidad de Madrid -por progresista entiendo la gente que otorga valor al juicio y a los deseos de los demás- que no olvide el ímpetu y la imaginación que les caracterizaron los primeros años de la democracia, después de la dictadura, y que contribuyeron a acreditar el régimen de libertades frente al pasado.Para concretarlo más, les pediría que en las programaciones de las actividades culturales, en la extensión de una conciencia social, no desfallecieran a la hora de ofrecer iniciativas que satisfagan lo que la gente quiere.
Y yo pienso que lo que la gente quiere no es otra cosa que saber que existe una vida pública, tan respetable como la privada, que sirve para enriquecer la sensibilidad y hacer más grata la vida de todos nosotros.-


























































