Un sueldo a 90 días

La mejora de las condiciones de vida de los soldados profesionales sigue siendo la gran asignatura pendiente y una de las posibles explicaciones del escaso eco de las convocatorias de Defensa si se comparan con otras ofertas de empleo público.Por ejemplo, aunque la campaña publicitaria utiliza como gancho la idea de que "recibes un sueldo desde el primer día", los recién incorporados se encuentran con la sorpresa de que pasan entre dos y tres meses antes de que cobren su primera retribución. Muchos soldados que ingresaron en noviembre no cobraron hasta febrero y la mayoría de los que lo hicieron en mayo aún no han recibido nada. Al final, naturalmente, percibirán todos los atrasos, pero la demora ocasiona problemas a jóvenes destinados lejos de su domicilio y que, además del transporte para ver a sus familias, deben abonar de su bolsillo complementos necesarios para su trabajo.
Defensa asegura que el retraso se debe a trámites burocráticos y que está buscando una solución a este problema mediante anticipos a cuenta.
Durante las diez semanas del periodo de formación, la retribución es muy reducida, de sólo 48.182 pesetas al mes. Luego, se eleva a 95.572, pero con la contrapartida de que deben pagarse la comida. Ya se han detectado casos de inanición, pues no todos son capaces de administrarse lo bastante bien como para poder abonarla al final del mes. Defensa ha prometido que en el futuro el rancho será gratuito, aunque quizá no de mejor calidad.


























































