CUENTO GLOBAL
Parece un cuento de hadas, o casi. No hay una princesa en apuros ni un joven pobre y guapo resuelto a salvarla. Pero sí hay un príncipe árabe que es multimillonario, una superestrella de la música pop y un sello discográfico multinacional. O sea, uno de los reyes del pop, Michael Jackson, ha reforzado sus vínculos económicos con el príncipe Aiwaleed Bin Talal Bin Abdulaziz Alsaud de Arabia. El príncipe se ha unido a la sociedad mixta MJJ Music, que Jackson formó con Sony Music hace tres años, para darle más peso económico y atraer a otras superestrellas musicales a los negocios de MJJ Music. Las malas lenguas dicen que Jackson ve con envidia el éxito del sello discográfico Maverick, fundado por Madonna. El rico príncipe lleva tiempo invirtiendo en el mundo del espectáculo, que incluye otra aventura con Jackson que se llama Kingdom Entertainment y cuyo negocio son los parques temáticos. Y desde hace unos meses, un socio del príncipe, Tarak Ben Ammar, es representante de Jackson. "Esta empresa agrupa los recursos de un sello musical global, una superestrella global y un inversor global", comenta Tommy Mottola, el presidente de Sony Music Entertainment-


























































