El Barça se pasea en el campo del colista
, El Barça solventó con tanto rigor como comodidad su salida a Lisboa. El partido respondió a las previsiones. Necesitaba el equipo de Aíto una victoria en cancha contraria para mantener sus opciones de clasificación para los cuartos de final y no había mejor lugar que el pabellón del Benfica para triunfar. Todos los equipos que han desfilado por esta pista (Madrid, Cibona y Buckler) han ganado, y el Barça no fue menos. El colista (siete derrotas en siete partidos) fue un pelele en manos de los azulgrana.
El tiro exterior decidió la contienda. El Benfica fracasó de forma estrepitosa en los triples, uno de los pocos aspectos en que podía competir con el Barça. El equipo de Aíto, con 10 aciertos sobre 18 intentos, fulminó al contrario. Karnishovas, Montero y Xavi Fernández marcaron la diferencia ya en el primer tiempo (36-50). Con Conceiçao muy despistado y fuera del partido (5 puntos), el Benfica vivió sólo del acierto de Nahar, que aprovechó el absentismo de los pívots azulgranas, sobre todo de Goodfread.
El campeón portugués llegó a situarse a nueve puntos en el arranque del segundo tiempo (41-50), pero no supo culminar la remontada, pese al despiste azulgrana (tardó cuatro minutos en anotar). El tiro exterior y el trabajo de intimidación de Roberto Dueñas resultaron decisivos en favor del Barça. El partido discurrió plano, sin sobresaltos ni ritmo, y el Barcelona pudo reencontrarse con un triunfo continental en pista ajena que se le negaba desde el 12 de enero.


























































