Nos toman el pelo
Hace año y medio, el subdirector provincial de Educación y Ciencia de la zona este, Miguel Ángel Fernández García-Cuerva, convocó al consejo escolar del instituto María Moliner para informamos del adelantamiento de la implantación de la educación secundaria obligatoria (ESO) para el curso 1995-1996, basándose en que existían las condiciones necesarias para el mismo.Nos prometió que se iba a dotar al centro de una ampliación del edificio, que incluiría un ala de informática, salón de actos y aula de tecnología. El proyecto inicial, con un presupuesto de 45 millones de pesetas, se redujo en el definitivo a 25 millones. En la actualidad, ni tan siquiera ha comenzado la obra.
Con posterioriridad al inicio del curso actual se han instalado tres módulos prefabricados, carentes de servicio de energía eléctrica y sin las dimensiones adecuadas para la ubicación del aula de tecnología, materia que en el nuevo plan se considera fundamental.
A todo esto se ha de añadir un aumento significativo de dos grupos más como consecuencia de la generalización de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años. Esto ha supuesto una ocupación masiva del edificio y las instalaciones. Pensamos que estos problemas podrían haberse evitado de haberse esperado un año más, cuando las condiciones de infraescturctura y demográficas hubieran sido mucho más favorables.
Este tipo de actuaciones son las que dan lugar al fracaso escolar y al desánimo del profesorado. Por lo que las autoridades, educativas competentes deben mostrar mejor planificación y mayor interés y diligencia en el cumplimiento de sus compromisos.- y siete firmas más.


























































