Guardería bosnia

En Dracevo, donde los españoles tienen su segundo cuartel en importancia, ha brotado por accidente una guardería bosnia. Cincuenta niños de entre 4 y 15años juegan al fútbol o a los serbios y musulmanes (es decir a los malos y a los buenos) en medio de un enjambre de uniformes. Siete de ellos, están heridos,. alguno incluso requiere hospitalización. Llegaron allí en autobús procedentes de Tuzla, al norte de Bosnia, dé la mano de Olga, una eslovena empeñada ,en la ayuda humanitaria y a la que le faltan un mar de papeles y una cierta dosis de prudencia.La buena de Olga los recogió samaritana con el permiso verbal de sus padres para llevarlos a otros tantos hogares buscados de antemano en Murcia. Al llegar a las puertas de Metkovic, muy cerca de Dracevo, en la frontera internacional con Croacia, la poli cía le recordó para su sorpresa que para cruzar de un país a otro hace falta visado. Se presentó de inmediato en Dracevo para pedir ayuda para su chiquillería. Primero marchó a Mostar oeste en busca de los sellos mágicos del visado, después regresé a Tuzla en pos de documentos oficiales que acreditaran el permiso de los padres y ahora anda loca buceando entreno sé cuantos otros requisitos. Los 50 niños, mientras, aguardan el Viaje a la tierra prometida dándole patadas a un balón.


























































