Ruidos nocturnos
Días pasados, los medios de comunicación anunciaban una reyerta en Vallecas motivada por los ruidos nocturnos. En fechas próximas, una granizada de huevos duros caía a las dos de la madrugada sobre las terrazas de la calle de Antonio Cumella (Moratalaz). El hecho no apareció en la prensa, pero cada vez proliferan más este tipo de respuestas contundentes contra los que no tienen miramientos por el reposo ajeno. No obstante, es triste que se tenga que, llegar a estas actuaciones del público que desea se le respete su derecho al descanso. Si se cumpliese la ordenanza municipal de cierre de establecimientos (a las 24.00) y, principalmente, la gente fuese más cívica, se llegaría a una solución. Sin embargo, parece improbable que bares y terrazas renuncien a las ganancias y que el Ayuntamiento disponga de efectivos para la vigilancia y control. En- cuanto al civismo, es necesario, una concienciación de las personas reafñlizada desde los medios de información, sabiendo que es una labor a largo plazo, pero al mismo tiempo imprescindible para la convivencia social.-


























































