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Aplazado por falta de testigos el juicio contra los tres policías que golpearon a un argelino

Uno está de viaje de negocios, dos estudian en el Reino Unido, otro vive en Alemania y otros dos fueron expulsados de España. Ninguno de los testigos que hace un año pudieron contemplar en primera fila el supuesto apaleamiento de un argelino por tres policías municipales en la Puerta del Sol asistió ayer al juicio celebrado en el juzgado número 33 de la plaza de Castilla.El juez, después de escuchar la versión de los tres policías inculpados, suspendió el juicio hasta que se personen los testigos principales. Para el abogado de la acusación, José Antonio Moreno, perteneciente a la asociación SOS Racismo, el aplazamiento demuestra el interés del juez por aclarar los hechos y no zanjarlos en la primera vista. Moreno aseguró que los testigos quieren declarar, pero les fue. imposible personarse. "No es que no puedan venir, es que no quieren", afirmó el abogado de la defensa, José Antonio Gozalo.

Ayer fue la primera vez que se pudo escuchar la versión policial en boca de los tres agentes acusados: Adolfo Pérez, Carlos Calvo y Miguel Ángel Pablo Arias. "Nos acercamos a pedirle sus documentos porque una pipera lo señaló como el hombre que le había tirado el puesto por los suelos y no porque estuviera sin camiseta. Nos rodeó una multitud que nos insultaba y gritaba", señalaron los policías. "No utilizamos la fuerza más de lo normal", añadieron. Mientras Adolfo Pérez, de pelo engominado y gran corpulencia, se mostró seguro toda su declaración, sus compañeros fueron más tímidos y nerviosos. Miguel Ángel Pablo Arias, cabizbajo, dejaba las frases sin terminar, sobre todo cuando el juez se interesó por la detención que él realizó, al día siguiente del incidente, de dos inmigrantes que fueron testigos y que han sido expulsados de España.

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