Argelia admite que hubo fallos en las medidas de seguridad en el aeropuerto
El Gobierno argelino reconoció ayer que hubo fallos en las medidas de seguridad del aeropuerto de Argel, los cuales facilitaron el secuestro del aerobús de Air France. "Desgraciadamente, algunos fallos han llegado a ser evidentes, como ocurre en otros aeropuertos internacionales", admitió el secretario de Estado de Cooperación, Ahmed Ataf, en un comunicado difundido ayer por la agencia oficial APS. "Estamos intentando corregir nuestros errores", agregó, sin dar más detalles sobre el tipo de fallos descubiertos por los servicios de seguridad argelinos.
Mientras tanto, la psicosis ante el terrorismo integrista argelino se extendió ayer por toda Europa. Así Francia, Italia y Rusia reforzaron sus medidas de seguridad en los aeropuertos y en otras instalaciones estratégicas que puedan ser objetivos de los fundamentalistas argelinos. Especialmente, el Gobierno francés reforzará las medidas de seguridad tras el secuestro de un aerobús de Air France y el asalto de la policía en Marsella que se saldó con cuatro integristas muertos.
Aunque las autoridades de París consideran "exagerada" la irrupción de una segunda guerra de Argelia en suelo francés, el asesinato de tres religiosos galos y uno belga el martes en Tizi Uzu ha disparado todas las alarmas. Italia, otro de los países ribereños del Mediterráneo, también ha aumentado la prevención policial. Por su parte, Rusia ha comenzado a incrementar la protección de su Embajada y de sus intereses comerciales en Argelia. Las legaciones diplomáticas de la Unión Europea ya adoptaron operativos de vigilancia hace varios meses.
El Gobierno de Madrid mantiene especiales controles de fronteras para filtrar la entrada de argelinos, tanto en los aeropuertos como en el puerto de Alicante -que mantiene una línea marítima abierta con Orán- como en los pasos hispanofranceses en los Pirineos.
España se ha convertido en el país europeo que mantiene más enlaces aéreos y marítimos con el país magrebí.
Condena del Papa
El Papa condenó ayer el "bárbaro asesinato" de cuatro misioneros de los Padres Blancos cometido el martes en Argelia por un grupo de integristas islámicos. "Pido a Dios", señaló el Pontífice, que el sacrificio de los Padres Blancos sea la semilla para la reconciliación y la paz de Argelia". Las manifestaciones del Papa fueron realizadas al término de la audiencia general de los miércoles en el Vaticano.Juan Pablo II deseó para el martirizado país del norte de África "decisiones de diálogo y de recíproca comprensión sin las que no existe futuro para una sociedad verdaderamente humana".


























































