Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Un mundo perfecto

¡Y siguen los humanicidios! Ahora les ha tocado a los ruandeses. Es sólo la punta no de un iceberg, sino de un inmenso glaciar. ¡Son tantas las muertes! ¿Por qué el hombre mata al hombre? ¿Cuándo será responsable? ¿Es que la historia no le hace escarmentar? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué puedo hacer? Mi pequeña figura se muestra impotente ante este inmenso mundo injusto, y menos puedo ofrecer una solución. Pero lo que sí quiero es pertenecer a ese grupo de personas que denuncian constantemente todo mal, contribuyendo a lo que quizá sea la única vía de salvación; me refiero al dificil trabajo de sensibilizar a las gentes.Es por ahora a lo único que puedo aspirar. Confío en que algún día este sentimiento social alcance tal grado de grandeza y perfección que los límites a los que hoy está sometido no puedan seguir conteniéndolo e inevitablemente tengan que ceder y dejarlo libre; entonces se expandirá por el mundo y apagará todo grito de guerra, hambre, amargura... ¡Será un gran día!

Pasa a la página siguiente

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_