Redondo dice que "echará una mano" al Gobierno si varía la política económica
"Estamos dispuestos a echar una mano al Gobierno, pero no puede haber ningún acuerdo si continúa la actual política económica". Así se manifestó ayer el secretario general de UGT, Nicolás Redondo, poco antes de reunirse en Barcelona con dirigentes del sindicato. Redondo admitió que "un pacto social es una necesidad", pero descartó radicalmente un acuerdo. "Sí podemos intentar llegar a acuerdos concretos". Citó entre ellos la ley de huelga, pero recordó que queda pendiente "la reforma del Inem, la ley de salud laboral y la reforma de los contratos temporales".
Preguntado sobre cuál debería ser el contenido de un pacto global con el Gobierno, dijo: "Sería prematuro hablar ahora de eso, porque primero tiene que cambiar la política económica". El líder de UGT hizo estas declaraciones nueve días después de su entrevista con el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, para intentar acercase a los sindicatos de cara a las próximas elecciones generales.
Sobre la macroencuesta de EL PAÍS, que vaticina un empate PSOE-PP si las elecciones se celebraran ahora, dijo: "Lamentaría que gobernara la derecha". Con todo, afirmó que el descalabro del socialismo francés en la primera vuelta de las elecciones no se producirá en España.


























































