Madre acusadora, hija en el banquillo
La ATS Peña Sarazaga había comentado a una física del servicio de protección radiológica que algunos pacientes se quejaban tras su paso por el acelerador. "Tú estás nerviosa por lo de tu madre", le hizo notar. Y efectivamente, estaba nerviosa, como ayer mientras declaraba. Porque los días 19 y 20 de diciembre de 1990, ella misma como operadora colocaba a su madre, con un cáncer recién descubierto, en el acelerador averiado. Hoy, Peña Sarazaga está en el banquillo de acusados y su madre, Nieves Alfonso, en la acusación como afectada.Esta dramática coincidencia, está siendo aprovechada por algún abogado de la defensa para preguntar a los acusados si hubieran radiado a la madre de una compañera en caso de haber conocido la avería. "Ni a ella, ni a ningún paciente", están respondiendo, molestos por la duda.
Pero esta circunstancia, más que dramática, es surrealista. Si Peña Sarazaga o alguno de sus compañeros son condenados, el Insalud, como responsable civil subsidiario, deberá pagar a su madre 8.000 pesetas por día de lesión, según pide el fiscal. Y también 15 millones de pesetas a sus herederos legales, entre los que presumiblemente se encuentre la propia hija inculpada, si en caso de fallecimiento se demuestra que fue a causa de la radiación recibida. En este juicio sin precedentes la indemnización revertiría en la persona condenada.


























































