Woody Allen y Mia Farrow
han fracasado en encontrar una solución amistosa a la disputa sobre sus tres hijos comunes, uno natural y dos adoptados, informa Efe. Fuentes cercanas al cineasta informaron ayer de que Mía Farrow rechazó al psiquiatra que había designado para tratar a su hija adoptiva Dylan, de siete años, pese a haber acordado con Woody Allen buscar un médico para la niña. La abogada de Farrow alegó que las negociaciones entre los dos litigantes han quedado bloqueadas.


























































