Todo lo que sube...

Sabiduría popular. Hecho empírico. Todo lo que sube... acaba por bajar. Lo mismo el miedo que el negocio en la bolsa. La pesadilla, por el momento, ha finalizado. El golpe en la Unión Soviética no ha prosperado y todo parece indicar que Gorbachov y los intermediarios del mercado de valores acabarán por estar agradecidos a los frustrados golpistas. Previsiblemente, Gorbachov y los profesionales de la inversión conseguirán, gracias a la crisis, mucho más dinero del previsto inicialmente en este mes de agosto.Ha vuelto la normalidad, y con ella los ternas que verdaderamente interesan a la Bolsa: en esta época: los pronósticos del tiempo, las obras en las calles de la capital y los torneos de fútbol veraniegos. Cuestiones de menor importancia, como la mayor desconfianza que se ha instalado en el mercado, la evolución de los tipos de interés tras las últimas actuaciones del Banco de España y el duro otoño que se avecina, son temas para tratar en septiembre.
Ayer, en la Bolsa de Madrid, todo volvió a ser normal. Los volúmenes de negocios se redujeron a la mitad, la inversión alternó con la recogida de beneficios y el índice sólo se movió ligeramente al alza. Todo normal. Todo aburrido. Hoy viernes, la atención estará centrada en la subasta de certificados de depósito del Banco de España.


























































