Sobre el 14-D
Tengo ante mis ojos la nota que ha enviado el colegio de mis hijos con motivo de la huelga general, y no puedo callarme. Todavía estarán valorándose los datos de esa fecha cuando llegue mi carta. Unos y otros capitalizarán cifras, unos y otros seguirán haciéndose culpables del pecado con el que cargaremos todos.Muchos pararon ese día llevados por las consignas sindicales y muchos otros unidos por un antiguo espíritu de lucha que no permite mantenerse al margen de las cosas.
Luego hay otros, los nuevos esquiroles (tengamos en cuenta que etimológicamente esquirol significa ardilla), que intentan servir a dos señores al mismo tiempo.
En el colegio al que aludo, el Eugenio María de Hostos, ante la falta de acuerdo entre los que querían o no sumarse a la huelga y para no dar la cara quien no desee darla, se cierra el colegio por decisión del claustro, escudándose en la falta de garantías para poder dar clase. ¿A qué garantías se refieren? A eso le llamo yo nadar y guardar la ropa.
Ha habido muchos casos similares, sobre todo antre los empleados de la Administración, que no tienen al empresario de frente para que vigile el terreno que pisa. Muchas personas han elegido ese día para tener gripe; otros han pedido al Estado que les conceda su día olvidado para asuntos propios; los hay con parientes enfermos y distantes... En fin, las excusas que todos conocemos.
A esta gente, que no tiene vergüenza, conviene recordarle que son operarios de cuello blanco, aristocracia obrera que se permite nadar entre dos aguas porque ha conseguido el alto status de poder engañar al patrón sin que lo note. Son los nuevos esquíroles que se toman un día de vacaciones, cargándolo a cuenta de los huelguistas.
Cuando Machado hablaba de las dos Españas, supongo que tendría en cuenta a estos seres mezquinos e insolidarios que te hielan el corazón y la sangre en las venas.- .


























































