Dos mineros muertos en una galería de alta seguridad en Hunosa
Ángel Pardo Pando, de 40 años, y Angel Díaz González, de 36, picadores de la empresa estatal minera Hunosa, perecieron en la madrugada de ayer sepultados por un derrabe de carbón en el pozo San Antonio, en Moreda, concejo de Aller.El accidente se produjo poco después de las tres de la madrugada, cuando ambos picadores se encontraban trabajando con una rozadora entre las galerías sexta y séptima del pozo, considerado de alta seguridad, por tratarse de una explotación dificil y muy proclive a los escapes instantáneos de grisú. Por esta razón, en la terminología minera se le considera de cuarta categoría. Una explosión de este gas pudo ser la causa del derrabe, aunque no se descartan otras.
Los cadáveres de los dos mineros fueron rescatados a las ocho y a las 12.30 de la mañana, respectivamente. Estas son las dos primeras víctimas mortales de la minería asturiana en lo que va de año y el primer accidente mortal en el pozo San Antonio desde septiembre de 1985. El pasado 29 de febrero, Rogelio Suárez Llaneza, picador del pozo Polio, de Hunósa, fue rescatado en estado de coma, recuperándose días después.
Hunosa tiene una plantilla de 19.000 trabajadores y 24 pozos en explotación. El año pasado fue el de menos mortalidad desde su constitución en 1968, con cinco trabajadores muertos.


























































