Un sistema automatizado.
En el territorio de cada cuenca hidrográfica se instalará un sistema de información hidrológica. Sensores (pluviómetros, estaciones de aforo y puntos de presa) situados en los puntos de control proporcionarán automáticamente vía radio las medidas y los datos precisos sobre la lluvia caída, el caudal de agua y el estado de los embalses a los puntos de concentración, desde donde se interrogará periódicamente a los puntos de control para obtener la información. Estos estarán conectados con un centro de cuenca, totalmente informatizado.


























































