Las raíces de un baile popular
El ballet gallego Rey de Viana lleva más de un cuarto de siglo entregado a la difícil tarea de preservar y, a la vez, hacer accesible al gran público esa faceta de nuestro patrimonio artístico, tan real como poco tangible, que es la danza tradicional o de inspiración popular.Ceñida al marco estricto de Galicia, la opción de José Manuel Rey de Viana quizá no satisfaga totalmente a los puristas del folklore, puesto que la forma teatral de su espectáculo le ha, obligado a un proceso de reelaboración de las danzas esencialmente populares que es siempre discutible. Se gana espectacularidad visual, aprovechando las posibilidades del espacio escénico y utilizando bailarines profesionales -bien formados, por cierto, por Victoria Canedo y a los que no se puede citar porque el grupo huye del estrellato y no da los nombres- pero se pierde, sin duda, algo de la autenticidad.
Ballet gallego Rey de Viana, de la Diputación Provincial de La Coruña
Bailes tradicionales y de inspiración popular. Coreografías de José Manuel Rey de Viana sobre música popular y de A. Salgado, Rodrigo de Santiago, C. Barea y Faustino del Río. Maestra de baile Victoria Canedo. Vestuario y dirección artística José Manuel Rey de Viana. Palacio de los Deportes. Lunes 17 de mayo 1982.
Lo importante es, sin embargo, que el espectáculo resultante es válido como tal y que sobre todo en los números que van acompañados de música popular en vivo, con una pequeña orquesta de gaiteros, tamborileros y pandereteros, el baile conserva bastante de su frescor tradicional.
Especial atención ha dedicado José Manuel Rey de Viana, desde sus comienzos, al vestuario, reconstruyendo los atavíos de las distintas clases sociales y de las distintas comarcas y ocasiones.
Entre los números presentados hay que destacar como. especialmente logrados las "patelas e pandeiras", danza marinera de origen celta, admirablemente bailada. La "danza dos galos" con vistosísimos trajes de gala, de tierra llana y de Betanzos, del siglo XVIII; las "froles brancas", resto de danza iniciática femenina y la "gran pandeirada" con vestuario también dieciochesco de la comarca de las Encovras que recuerda las danzas paganas de la noche de San Juan.


























































