Cristina Almeida,
todavía concejala del Ayuntamiento de Madrid, recibió en la madrugada de ayer el homenaje festivo-musical de un grupo de profesionales de talante progresista que le hacían patente su solidaridad tras su reciente expulsada del PCE. En el marco de una sala de conciertos rock, la Pepona Roja, como ya la llaman los íntimos, recibió la solidaridad de los noctámbulos, con los que antes de acceder a sus responsabilidades municipales compartió tantas noches del Madrid marginal, aunque dentro de un orden. Vestida con un babi de terciopelo oscuro, la generosa anatomía de laVisidente marcó desde el escenario el ritmo musical interpretado por Clavel y Jazmín y escuchó el coro espontáneo que repetía "A Cristina la quieren gobernar...", en tono claramente contestario hacia la dirección comunista, que ha decidido su expulsión. Estuvieron también presentes otros compañeros de Corporación igualmente damnificados por el aparato comunista, entre ellos, Eduardo Mangada, que desde el escenario aseguró querer a Cristina aún mas que al alcalde, "y eso que a don Enrique le quiero un huevo". Mañana, los vecinos de Fuencarral, de cuyo distrito fue hasta ahora presidenta, le ofrecerán otro homenaje que consistirá en una cena.


























































