Ir al contenido
_
_
_
_

Adolfo de Miguel niega caracter político a su homenaje

Adolfo de Miguel, ex presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo y abogado defensor de algunos de los procesados en la causa por el 23-F, manifiesta, en carta dirigida a EL PAIS, que la idea del homenaje que se le pretende dar mediante convocatoria de la asociación cultural Afirmación Española partió, antes del verano de 1981, de algunos profesionales del Derecho, «a la que inmediatamente se adhirieron varios de mis antiguos alumnos con motivo de mis pasos iniciales en el ejercicio de la abogacía, subsiguiente a mi ilegal jubilación».Tras precisar que dicha iniciativa no se circunscribe sólo al ámbito judicial y que carece de toda significación política, siendo su acepción profesional en su más amplio sentido, Adolfo de Miguel manifiesta que ya en el mes de octubre, y para cumplir determinados requisitos organizativos y preceptivos, se hizo uso de la mediación de Afirmación Española, «entidad cultural a la que pertenezco».

Adolfo de Miguel cita el texto de la convocatoria de homenaje y añade que «visto queda lo que de político tiene el caso». Apostilla a continuación que, «con todo, insisto en mi anterior ruego de que no asistan a esta reunión non grata para el mando -pese a no vedarlo la Constitución ni las leyes- quienes pertenezcan en concreto a la judicatura o al ministerio fiscal, para no exponerse, en especial estos últimos, al desagrado de una jefatura política cuya sensibilidad parece reservarse para ocasiones como ésta, mientras ve sin la menor inquietud, aunque no sin general escándalo, la presencia de alguno de sus subordinados en estrepitosos actos públicos inequívocamente marxistas».

El homenaje convocado por Afirmación Española sería el segundo que ofrecen a Adolfo de Miguel sus antiguos alumnos, ya que uno de esta naturaleza le fue ofrecido pocas semanas después de su jubilación, en octubre de 1979.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_