Dos nuevas lunas en Saturno.
El primer descubrimiento que el Voyager I permitió a los científicos fueron estas dos lunas que giran alrededor de Saturno, fotografiadas a una distancia de 800.000 kilómetros. A la izquierda, Dione, de unos 1.100 kilómetros de diámetro, que se encuentra completamente cubierta de hielo. Las zonas más brillantes son, según los científicos, aquellas en las que la capa de hielo es más espesa. Tetis, a la derecha, de unos mil kilómetros de diámetro, está surcada por una profunda depresión de origen desconocido. En la estructura de Tetis se han observado algunos cráteres que, al parecer, han sido producidos por impactos de meteoritos. Estas dos lunas, más otra posteriormente descubierta, confirman que el número de satélites de Saturno es de quince.


























































