Muchos párrocos romanos desoyeron las instrucciones de los obispos sobre el aborto

El domingo pasado, en más de la mitad de las iglesias de Roma no se leyó el documento de la conferencia Episcopal italiana que anunciaba la ex comunión a los abortistas y exigía a los médicos católicos que se acogieran a la objección de conciencia consentida por la ley.
Según II Giorno, de cada cinco iglesias de Roma, tres no hablaron de este documento que los obispos habían pedido que se leyera en todas las misas. En la iglesia de San Francisco, donde va a misa la familia Moro, el teólogo Aniceto Molinare prefirió hablar «del amor de Dios hacia los pecadores». Algunos párrocos, interrogados por los periodistas, justificaron esta «desobediciencia» afirmando que el documento de «condena» de los obispos «desentonaba» con las lecturas bíblicas de la liturgia del domingo en las cuales el profeta Oseas decía que «Dios prefiere la misericordia al sacrificio».
En la parroquia del barrio Appio Tuscolano, donde celebra el famoso profesor de teología moral Giovanni Gennari y a la que asistieron los comunistas Franco Rodano y Tonino Tato, el brazo derecho de Berlinguer, el moralista hablando del aborto dijo entre otras cosas: «El Señor nos ha enseñado a no juzgar. Por eso sería un pecado servirse de la moral para condenar o de la cruz para matar a los enemigos.»


























































