Arbitros ágiles
El arbitraje ha mejorado últimamente, y buena prueba de ello la ha dado esa «nueva y limpia ola» de los Guruceta, Pes Pérez, De Sosa o Sánchez Arminio, entre otros. De hecho se equivocan menos. Tienen autoridad y se hacen respetar. Su arma fundamental, aparte de su mayor capacidad técnica, es la preparación física. Gracias a ella están siempre encima de la jugada y cuentan con muchos más elementos de juicio en situaciones dudosas.La diferencia de dos arbitrajes del domingo, de Sánchez Arminio en Sarriá -por RTVE- y de Saiz Elizondo en Chamartín, fue abismal precisamente por eso. El primero hizo un derroche de facultades con su juventud, y el segundo resultó un prodigio de lentitud y lejanía de las jugadas. Sería bueno subsanar esto. Los tests físicos deberían hacerse más a me nudo para adelantar «indivídualmente», a veces, el tope reglamentario de jubilación.


























































