Ir al contenido
_
_
_
_

Jorge Martín: “He aprendido a estar muy agradecido por encontrarme sano. Lo damos por hecho, pero es un privilegio”

El piloto de Aprilia reflexiona sobre el viacrucis de lesiones que le llevó a pasar una semana en la UCI a miles de kilómetros de casa hace justo un año

Jorge Martín, la semana pasada en Barcelona.Andreu Dalmau (EFE)

Jorge Martín Almoguera (San Sebastián de los Reyes, Madrid; 28 años) sabe perfectamente dónde se encontraba hace justo un año. Como para olvidarlo: venía de pasar ocho días en una UCI a miles de kilómetros de casa después de ser atropellado por un colega en el GP de Qatar. 11 costillas rotas y un neumotórax traumático. Mucho miedo y dolor. “Todavía estaba en Doha, viendo las carreras en Jerez desde el iPhone con mi chica, recuperándome del accidente”, recuerda en una charla con EL PAÍS en el paddock del trazado andaluz, donde este fin de semana se disputa el GP de España de MotoGP. Fue otro episodio, el más grave, de un año negro que sepultó en cuestión de días la alegría y el champán todavía fresco del campeonato del mundo logrado en 2024: cuatro accidentes con lesiones graves y hasta cinco viajes al quirófano. Parece un milagro que hoy esté aquí como si nada, segundo en la clasificación y peleando por la victoria con una Aprilia convertida en referente del certamen.

Pregunta. ¿Qué siente uno dentro de la UCI?

Respuesta. Es como una pesadilla. Fue uno de los momentos más duros de mi vida. El dolor era exagerado. Lo pasé muy mal, sobre todo en las horas inmediatamente posteriores a la caída. Pero los doctores me tranquilizaron y me dijeron que estaba fuera de peligro. Luego, que María estuviera conmigo lo hizo todo más ameno. Cuando salí de la UCI nos íbamos por ahí a ver museos, yo no podía andar mucho porque me agotaba, me tenía que sentar cada cinco minutos. Por suerte salvamos los muebles y pudimos volver sanos y salvos a casa.

P. ¿Pensó que su trayectoria había terminado?

R. Solo tuve esa duda en Qatar. Durante los primeros días pensaba que no volvería a subirme a una moto nunca, pero no porque yo no quisiese. No tenía fuerzas, no me podía mover de la cama, no podía hacer nada. Cuando pasaron esas dos semanas en Doha y empecé a caminar, rápidamente cambié el chip.

P. Venía de romperse ambas manos y un pie en pretemporada, luego lo de Qatar y luego se rompió la clavícula dos meses después, ¿demasiados golpes?

R. Pues sí, pero se me hizo más duro todavía lo que pasó en invierno, cuando ya pensaba que iba a recuperarme plenamente y todo iba a ir sobre ruedas para llegar bien a la pretemporada de 2026 este febrero. Cuando me dijeron que tenía que operarme otras dos veces de las lesiones, con injertos y un lío muy grande para consolidar la recuperación, ahí se me hizo una montaña.

P. ¿Sacó lecciones del cúmulo de despropósitos?

R. Muchas, ha sido el año de más aprendizajes de mi vida con diferencia, el que me ha hecho crecer más. Fue duro, fue difícil, y no sólo para mí, sino para todo mi entorno. Echando la vista atrás, no tengo un mal recuerdo. Me llevo todo lo bueno, pues he visto quién está de mi lado y quién no. He aprendido a estar presente, a estar muy agradecido por encontrarme sano. Lo damos por hecho, pero es un privilegio.

P. ¿Le costó volver a subirse a la moto?

R. Sí. Cuando te caes y te recuperas la primera vez, quieres volver. Pero cuando luego vuelves a caer y tienes que pasar por el mismo proceso otra vez, ya no quieres volver, sino que debes hacerlo. Y ahí te asaltan las dudas: ¿cómo iré? ¿seré fuerte? ¿me dolerá? Por fortuna, en el momento en que te subes a la moto, esas dudas desaparecen. Lo importante es saber calmar tu mente, otra lección que me llevo del año pasado: debes centrarte en lo que puedes controlar.

P. Durante su recuperación, encontró los consejos de Marc Márquez.

R. Él me dio su opinión, y al final fue clave, porque gracias a los doctores que me recomendó he podido recuperarme al 100% y en los tiempos que yo necesitaba como deportista. En la misma situación, pero al revés, yo sería el primero en darle mi recomendación a otro piloto sobre un asunto médico. Aquí quizás no tienes amigos, pero tampoco enemigos.

P. ¿Hoy todavía siente dolor?

R. Sí, aún tengo dolor, hay cosas que no puedo hacer, alguna afición de la que no puedo disfrutar ahora mismo. Pero quiero y puedo ir en moto, que es lo que más me gusta y es mi trabajo, lo que me da de comer, así que me centro en esto. En las carreras quizá no siento dolor, pero lo noto mucho al día siguiente, parece que tenga 60 años. Me cuesta moverme, me cuesta recuperar, levantarme otra vez. Convivo con ello y sé que irá mejorando, espero estar al 100% a mitad de curso.

Aún no siento que esté preparado para ganar una carrera, pero estamos cerca
Jorge Martín

P. ¿Por qué se ha puesto a leer la Biblia ahora?

R. Siempre he sido católico, mi familia es muy creyente. El año en que gané el Mundial [2024] sentí que mi fe crecía más. Para pelearte contra el mundo, en este caso contra las motos, necesitas una fuerza superior. Un día le comenté a mi madre que me apetecía leer la Biblia, y ella me la regaló. La verdad, una edición muy fácil de leer, parece para niños, sin entrar en versículos ni proverbios extraños. Pero está bien y me sirve para aprender esa historia, que me parece muy impactante.

P. ¿Qué tal va su reconciliación con Aprilia?

R. Primero quiero decir que de eso es de lo único que me arrepiento del 2025. Al final, la disputa contractual no llegó a ningún sitio, fue una pérdida de tiempo y energía, y deterioró mucho nuestra relación. Por suerte, no hay nada que la comunicación no pueda arreglar. Esto es como una pareja. Cuando discutes con la parienta, lo mejor es sentarte, hablar y solucionar las cosas. Y eso hicimos. Hablamos durante varias horas y llegamos a la conclusión de seguir juntos, y a partir de ahí a muerte con ello. Ahora mismo, hablamos sin tapujos ni miedos. Si algo me molesta, se lo digo, y viceversa. Estamos más unidos que nunca.

P. ¿Sin las lesiones hubiera surgido el conflicto?

R. Sin duda influyó. Y ellos lo entendieron. Veían normal que dudara después de romperme más de veinte huesos en cuestión de meses. Vi que se ponían en mi piel, y también entendí su postura como empresa, no iban a dejar que me fuera. Sinceramente, ahora debo reconocer que estoy agradecido con Massimo Rivola por obligarme a quedarme en el equipo. Estoy haciendo podios y vuelvo a sentirme competitivo, todo lo que yo buscaba y quería.

P. ¿Verse tan arriba tan pronto es una sorpresa?

R. A principio de temporada te hubiese dicho que esto era imposible. Aún no siento que esté preparado para ganar una carrera, pero siento que estamos cerca. Si llega la oportunidad, y más aquí en Jerez, la voy a coger, pero es algo que no busco todavía. Mi objetivo es sentirme bien con la moto, sentirme bien en el garaje y tener buenas sensaciones. Si lo conseguimos, la victoria llegará antes o después, no me obsesiono con ello.

P. ¿Se imagina peleando por el título?

R. Lo imagino. Yo me visualizo ahí y creo que puedo hacerlo, puedo estar peleándolo. Ganarlo ya lo veremos, pero para llegar ahí la clave es centrarse en el presente, ir día a día. No me obsesiono con ganar, sino con tener la oportunidad de ir a por ello. De mi lado tengo la experiencia de 2024, claro.

P. Aprilia ha sido la referencia de inicio, superando a las Ducati, ¿cuál ha sido la clave?

R. Lo primero, somos un equipo muy unido. El trabajo en invierno, sobre todo en la aerodinámica, ha sido en mi opinión el gran paso. La manera de trabajar, como nos ayudamos con mi compañero, Marco Bezzecchi, y con el jefe técnico, Fabiano Sterlacchini, todos juntos para hacer que el proyecto crezca, me parece muy bestia, algo que yo nunca había experimentado. Antes era piloto de un equipo cliente y me tenían ahí a un lado.

P. En el paddock le sitúan en Yamaha el próximo año, pero no ha habido anuncios oficiales, ¿tiene claro su futuro?

R. Yo estoy tranquilo y puedo pilotar tranquilo, no hay nada que me haga darle vueltas a la cabeza. Además, tengo un gran equipo personal que se dedica a estos asuntos.

P. El cambio normativo convierte 2027 en una incógnita, ¿cómo pintan las nuevas motos?

R. Muy interesantes. Nosotros estamos acostumbrados a llevar todo tipo de motos, cuando entrenamos llevamos motos diferentes y yo creo que volverá un poco la esencia del adelantamiento, serán motos un pelín más complicadas de llevar, donde el talento saldrá a relucir más.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_