Los secretos de Aprilia para dominar en MotoGP con un Bezzecchi en estado de gracia: buenos fichajes, horas extra y la innovación por bandera
El binomio italiano encadena cinco victorias consecutivas, tres para arrancar el año, y nadie en el ‘paddock’ duda ya de la superioridad técnica la fábrica de Noale


Hace poco más de un año, en los estudios televisivos de Sky en Milán, Aprilia presentó el proyecto más ambicioso de su historia en MotoGP. Nueva alineación de pilotos y nuevo director técnico, y todos los focos centrados en el flamante campeón del mundo Jorge Martín, que se llevó el número uno logrado con la Ducati hasta la fábrica de la vecina Noale. En segundo plano, más comedidos en su actitud y palabras, se escondían las dos piezas clave que mejor explican el momento dulce que vive la marca del grupo Piaggio: por un lado, Marco Bezzecchi, que acababa de abandonar el nido de la academia de pilotos de Valentino Rossi; por otro, el ingeniero Fabiano Sterlacchini, antigua mano derecha del gurú técnico de la categoría reina, Gigi Dall’Igna.
El piloto riminés es ahora líder del certamen, mientras el técnico puede presumir de haber coordinado la gestación de la máquina más innovadora de la actual parrilla. Después de tres grandes premios, el sorpasso de las Aprilia sobre las Ducati es reconocido por la inmensa mayoría del paddock, si bien desde el garaje de los italianos todavía quieren esperar a finales de abril, en Jerez, para proclamar a los cuatro vientos que van a por su primer título en la categoría reina. “Tenemos dos pilotos extraordinarios y una moto extremadamente competitiva. Estoy muy satisfecho con esta demostración de la sinergia que existe entre el trabajo realizado en Noale y los circuitos. Sin duda, esto nos da todavía más motivación y resolución a la hora de seguir desarrollando la moto”, comentaba Massimo Rivola, máximo responsable de la tropa, desde Texas.
El que fuera director deportivo de Ferrari en la Fórmula 1 accedió al cargo en 2019, y desde entonces, el proyecto más modesto de la parrilla —tanto en inversión como en personal— no ha dejado de dar pasos de gigante. “Tenemos una mejor moto porque somos una mejor fábrica. Estoy convencido”, decía el ejecutivo a finales de curso pasado en conversación con este periódico. Entonces, Bezzecchi cerraba el curso con dos victorias aplastantes en Portimao y Valencia, y ha retomado la acción de la misma guisa, con un pleno en los domingos de las tres citas disputadas hasta el momento. En la era MotoGP (2002 en adelante), solo su mentor Rossi y Marc Márquez habían logrado encadenar cinco triunfos consecutivos en la categoría reina.
“Nuestra oficina de diseño es maravillosa, y tenemos una mezcla de jóvenes recién salidos de la universidad, miembros históricos de Aprilia e incluso gente procedente de la F1. En definitiva, gente con mucha motivación y una buena mezcla. Lo tenemos todo para luchar por el título”, aseguraba Rivola en el paddock de Portugal. Su mayor orgullo: ver las lucecitas de los despachos todavía encendidas en la sede de la fábrica cuando anochece y se pasa incluso la hora de la cena. Este invierno, a base de horas extra y soluciones creativas —como el conducto F inspirado en un invento prohibido a McLaren hace más de 15 años en la Fórmula 1—, la fábrica ha dado otro salto enorme que ha permitido alinear la máquina más completa y polivalente de la parrilla.
“Nosotros hemos dado un pasito respecto al año pasado. Estamos yendo más rápidos en casi todas las pistas, en vuelta rápida y en ritmo, pero Aprilia ha dado un paso y medio”, ilustraba Marc Márquez, el defensor de la corona y punta de lanza de Ducati, incapaz de aguantar el ritmo de Bezzecchi, Martín y compañía este curso. Fabio Di Giannantonio, compañero de marca del campeón y poleman en Austin, fue incluso más directo en su valoración de la competencia: “Tenemos que trabajar mucho si queremos recuperar el hueco, porque se está ensanchando”.
Los ingenieros de otras fábricas hace tiempo que estudian la frenada y entrada en curva de la RS-GP, pero el departamento que más ojos acapara es el de aerodinámica. Otro exmiembro de Ferrari lo lidera, el técnico Marco De Luca. En el Circuito de las Américas, las Desmosedici equiparon unas aletas posteriores calcadas a la última innovación de sus vecinos y nuevos referentes del paddock, y no es la primera vez que les copian.
La evolución de las motos de Noale ha sido meteórica desde la llegada de Rivola. En 2020 equiparon un nuevo motor replicando las soluciones de Honda y Ducati, y a partir de ahí los éxitos fueron incrementando: primer podio en 2021, primera victoria en 2022, primer doblete en 2023 y primer cajón mundialista para cerrar 2025. Esta temporada ya han logrado otro hito: liderar por vez primera el Mundial de pilotos y constructores cuando en el mismo punto del año pasado eran cuartos por detrás de Ducati, KTM y Honda.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































