Las tormentas complican la vida a MotoGP en el reencuentro con Brasil
El retorno de las motos a Goiânia se ve afectado por las lluvias tropicales y el viento huracanado, que acompañará a los pilotos todo el fin de semana


Lluvia, viento y animales exóticos en las escapatorias. Semanas después de perder Phillip Island, quizás el más salvaje de todos los circuitos del calendario, un giro del destino hizo que una buena tormenta recibiera a los pilotos y sus máquinas en el reestreno de Goiânia en el Mundial de MotoGP. El arranque del GP de Brasil transcurrió con relativa normalidad, pero muchos dolores de cabeza, especialmente para la organización y los jefes de equipo.
Los primeros tuvieron que apurarse para limpiar el trazado, inundado en varias ocasiones a lo largo de los últimos días. Dirección de Carrera retrasó una hora todas las sesiones programadas, y hasta el último momento los camiones cisterna estuvieron disparando agua a presión sobre el asfalto rojizo, teñido por la tierra arcillosa de la zona que invadió grandes partes del renovado trazado. Los segundos doblaron este viernes como meteorólogos sobre el terreno, las distintas apps de sus teléfonos ardiendo mientras actualizaban constantemente la información disponible para entender la evolución de las condiciones de lluvia y viento.
La imprevisibilidad de las tormentas hizo que todos los pilotos se lanzaran a marcar su mejor tiempo nada más empezar la práctica después de un primer entrenamiento libre pasado por agua. Todos buscaron aprovechar la pista mayormente seca, con parches húmedos siempre incómodos, y destacó por encima del resto Johann Zarco, el piloto más veterano de la parrilla y ganador en Le Mans el año pasado en condiciones parecidas. El francés de Honda, de 35 años, marcó un 1.21.257 que se estima todavía cinco segundos más lento que el tope previsto en condiciones normales y con el sol brillando.
A media hora del final de la práctica, las motos dejaron de rugir por culpa de otro aguacero. Era imposible mejorar los tiempos con el asfalto mojado, si bien algunos en apuros como Marco Bezzecchi lo intentaron. Las previsiones no son halagüeñas para la jornada del sábado, y es que el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (INMET) mandó una alerta naranja por lluvias intensas y rachas de viento de hasta 100 km/h en la región de Goiás, donde se encuentra el circuito. A media hora del inicio del ‘sprint’ (19.00 horas, DAZN), se espera que el agua vuelva a convertirse en protagonista del fin de semana.
La lluvia fastidió Marco Bezzecchi, ganador del primer gran premio del curso en Tailandia y 19º este viernes con la Aprilia, un resultado que le obligará a pasar por la criba de la Q1 para intentar aspirar a la ‘pole position’ este sábado. Raúl Fernández, tercero en Buriram, también cayó al fondo de la clasificación y deberá apretar los dientes mañana. Marc Márquez, campeón del mundo de Ducati, mostró su excelente capacidad de adaptación con la segunda plaza del día, y sorprendió con su Yamaha el novato turco Toprak Razgatlioglu, tricampeón del mundo de Superbike.
Los pilotos, en una pista rápida y fluida, aunque no demasiado técnica, dijeron divertirse a pesar de la tensión lógica provocada por la lluvia. “Con las condiciones que hay, el riesgo es alto. Toca improvisar”, alertaba Márquez. “El circuito es divertido, bestial, pero es muy complicado porque no seca, y esto será muy importante a lo largo del fin de semana”, valoraba Jorge Martín, cuarto en la tabla por delante el líder del certamen, el murciano Pedro Acosta. “Nos ha pillado a todos un poco de imprevisto que haya tardado tanto en secarse la pista, que se hayan secado algunas zonas y otras estuvieran muy mojadas todavía. Esto jugará un papel importante mañana y el domingo. Será una carrera de las duras. Sobre todo por el desgaste mental de dar tantísimas vueltas, pasar tantísimas veces por el mismo sitio”, analizaba el talento murciano de KTM.
Algunos responsables de equipo criticaron los trabajos de última hora en el circuito a primera hora de la mañana. “En una pista nueva siempre aparecen los problemas típicos del primer año, pero MotoGP no puede permitirse estas situaciones”, decía Davide Brivio, jefe del Trackhouse Aprilia con casi tres décadas de experiencia mundialista. El barro en las escapatorias y las parches de arcilla encima de la trazada no provocaron, sin embargo, ninguna situación de peligro añadido.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































