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Laprovittola: “Todos los jugadores somos y debemos ser egoístas”

El base del Barcelona reflexiona sobre el año que ha estado sin jugar por lesión y el aspecto mental del deportista

Laprovittola
Euroliga jornada 22
Real Madrid
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Barça
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Aunque su juego es cerebral, resulta chocante ver el contraste de sus aceleraciones y toques de genialidad en la cancha con la parsimonia con la que se mueve y habla Nico Laprovittola (Morón, Argentina; 35 años) por las entrañas del Palau tras un entrenamiento previo a medirse con Real Madrid en la Euroliga. Ha ganado en paciencia y en maduración después de un año en la rebotica y de un inicio de curso salpicado de pequeñas lesiones derivadas de la inactividad. Pero está listo para liderar de nuevo al equipo en el vestuario o en la pista, donde más se le requiera.

Pregunta. ¿Durante la lesión de rodilla, se le echó el mundo encima?

Respuesta. No, no fue tan duro. Aunque fue un proceso complicado y muy largo, intenté tomármelo con la mejor onda posible, pensando de manera positiva en el lugar y con la gente que me tocó vivir la lesión. Me he sentido más querido que cuando jugaba porque desde el club me acompañaron en todo momento, y los compañeros también. Sentí que me extrañaban. Estoy muy agradecido.

P. ¿Se apoyó mucho en su mujer Delfi e hija Bruna?

R. Aproveché mucho ese tiempo. Bruna ahora se está acostumbrando de vuelta a que papá viaja mucho; tiene cuatro años y quiere estar conmigo, pasar momentos en familia. Cuando se levanta por la mañana, me pregunta: ‘Papá, ¿tenés el día libre?’.

P. ¿Utilizó la figura del psicólogo, al igual que lo hizo cuando tuvo una mala experiencia en el Zenit ruso hace años?

R. Sí, volví a contactar a la misma persona y trabajamos en cómo afrontar la situación, en cómo volver a competir. Y, últimamente, en cómo digerir las pequeñas lesiones del inicio de temporada, el cambio de entrenador… Son cosas que uno a veces necesita sacar.

P. ¿No se le pasó por la cabeza decir basta?

R. Solo el primer día por el dolor y la frustración. Ese día lloré. Pero a la mañana siguiente, al despertar, le dije a mujer que volvería de la mejor de las maneras.

P. ¿Y qué pensó cuando volvió a tener la pelota en sus manos?

R. Que lo quería todo ya, rápido. Pero no fue así. El cuerpo me dijo hasta acá y recupérate otra vez. Y se trata de eso, de volver a tener la coordinación, los movimientos, la explosividad, un poco todo lo que requiere competir al más alto nivel.

P. ¿Duda de sí mismo?

R. No, no, no, al contrario. Siempre creo en mí y en que puedo ser importante. Siento que soy una persona importante para el club y para el equipo, así que creo que uno nunca puede dudar de lo que hace.

P. El problema es que a uno lo juzgan por lo que hace en la pista sin valorar de dónde viene o a dónde va…

R. Vivimos del resultado y más estando en un club como el Barça, donde la exigencia es máxima, total. Es la presión a la que estamos sometidos, a que todos nos juzguen. Y seguro que habrá partidos malos, pero no se debe pensar tanto en lo que dicen los demás, sino en lo que uno hace en el día a día, en lo que piensan tus compañeros, tu entrenador, tu club.

P. También los hay buenos, como el que hizo en el último choque contra el Madrid, ¿Jugar contra los mejores, saca su mejor versión?

R. Sí, pero es algo que no es lo que más me guste de mí. Querría afrontar todos los partidos igual y no motivarme más contra según quién juguemos. Y no siempre es así. Pero me valoro que siempre reacciono; tras un mal partido, voy a hacer todo lo posible para tener uno bueno y sentirme otra vez un jugador valorado.

P. Ahora vuelven a jugar contra ellos, ¿cómo se les gana?

R. Haciendo otro partido muy completo. No podremos hacer copia y pega, pero hay que ver que ese día supimos dónde lastimarlos y pusimos el balón donde queríamos, aunque en defensa podríamos haber hecho más. Pero es que ellos también tienen también muchas armas y calidad.

P. Hasta ese partido, sumaban nueve derrotas seguidas contra el Madrid. ¿El equipo estaba pachucho antes de que llegara Xavi Pascual?

R. Tengo un análisis propio, pero no soy yo quien tiene que decirlo. No fueron dos años buenos, pero hay que mirar hacia delante y disfrutar de lo que tenemos ahora y creer en ello porque estamos ganando.

P. ¿No cuajó el discurso de Peñarroya?

R. Tampoco voy a explicar eso. Estamos en otra etapa.

P. Con Xavi Pascual, del que dijo que llegó con mentalidad arrolladora…

R. Se sentó de una manera tan directa y tan clara… Sabía al lugar al que venía. Y sabe lo que quiere para el equipo, cómo sacar provecho de cada jugador, la mentalidad que tienen los culés. Y habló de ganar, de ganar, de ganar. Eso es arrollador para mí. Además, cuando Xavi te explica una jugada, tiene un razonamiento. Hay un sentido. Y por eso intento conectarme con él en cada partido para aprender.

P. ¿Pueden volver a pensar en grande?

R. Sí, como también lo pensaba antes. Este club te exige a pensar así, en títulos. Somos el Barça, somos un club grande, más allá de temas económicos, políticos o lo que sea.

P. ¿Cómo líder del equipo y uno de los capitanes, es más fácil gestionar las emociones cuando se gana?

R. Sí, las victorias dan confianza. Puedes jugar mal, pero si ganas no te vas a casa pensando en lo que hiciste mal. Cuando no ganas es más difícil…, pero esa puede ser otra autocrítica que podríamos haber hecho.

P. ¿Se considera más líder de palabra o de ejemplo?

R. Intento hablar en la cancha y en el vestuario intento ser alguien importante. Aunque con Kevin [Punter] en el equipo, tenemos hoy un líder, una persona que es un ejemplo todos los días. Y mi rol creo que pasó a ser otro y desde un lugar en el que tengo que jugar con otra mirada.

P. ¿Cómo se gestiona el ego frente a los roles?

R. Debes tener a alguien que los gestione. Todos los jugadores somos egoístas y tenemos que ser así. Así es nuestro trabajo, vivimos por esto, jugamos por nuestras familias. Después, obviamente, si tienes buena gente al lado, si tienes buenos compañeros, es mucho más sencillo y uno da todo por el que tiene al lado. Si ves que se tira al suelo, pelea y celebra, que trae a la gente a la cancha..., tratas de ayudar.

P. ¿Quiere acabar su carrera en el Barça?

R. No veo el final de mi carrera todavía y trato de verme todos los días como un jugador del Barça mucho años más. El Barça me puso en un nivel en el que nunca creía que iba a poder llegar y el Barça es hoy para mí, para mi familia, el club que amamos, del que somos hinchas.

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Sobre la firma

Jordi Quixano
Redactor de Deportes en EL PAÍS desde 2003. Licenciado en la Universidad Ramon Llull. Ha cubierto una Eurocopa, un Mundial y varias Vueltas a España, además de llevar durante años la información del Barcelona, también del Atlético y ahora de polideportivo.
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