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Jon Rahm supera el corte en el Masters de Augusta animado por Rafa Nadal y Alcaraz

El golfista vasco se recupera de su peor ronda histórica en el torneo y descuenta dos golpes para jugar el fin de semana. También avanza Sergio García y se despide Olazabal

Rahm, en el segundo hoyo.David J. Phillip (AP)

Uno en directo, otro a través de un mensaje de móvil. Dos gigantes del tenis que aman el golf. Rafa Nadal y Carlos Alcaraz. Jon Rahm no puede tener mejores animadores que los dos campeones de la raqueta en su intento de superar el corte en el Masters de Augusta. Nadal apoya al vasco sobre el verde a partir del hoyo 15, en el tramo decisivo en el que Rahm se juega seguir vivo. Alcaraz le ha deseado suerte telefónicamente antes del comienzo del combate de la segunda jornada. La conjura surte efecto y el golfista de Barrika descuenta dos golpes a la tarjeta y con +4 en total estará el fin de semana en su intento de escalar posiciones tras un mal arranque.

También se cuela Sergio García (+3) por segunda ocasión desde que se vistió con la chaqueta verde en 2017 y se despide José María Olazabal (+9). Mientras el castellonense escupe frustración porque dice no encontrar su juego y hasta insinúa que de seguir por esta senda se le pasa por la cabeza dejar el golf, el vasco agradece a los 60 años cumplir otra primavera en un paisaje tan idílico. Cuestión de personalidades.

Jon Rahm mira a su derecha en el green del hoyo 1. Acaba de conectar un gran approach para asegurar el par. Mientras espera los golpes de sus compañeros de ronda, se fija en la enorme tabla de clasificación al otro lado de la calle. Está llena de números rojos, marcadores bajo par. Su nombre no está entre ellos. Jon arrastra la pesada losa de su hundimiento del día anterior. En su estreno en el primer grande de la temporada, Rahm firmó seis golpes sobre el par, 78 impactos, su peor vuelta histórica en el torneo y la primera ocasión en que se marchaba a casa sin un birdie que echarse a la boca. La debacle le obliga a apretar los dientes para superar el corte y no quedarse fuera del fin de semana después de haberlo superado siempre en sus nueve participaciones anteriores.

El primer golpe descontado al campo tarda en festejarlo Rahm 20 hoyos, su mayor bostezo en Augusta. El birdie en el par cinco del 2 le relaja y actúa de despertador. El jugador estrella de la Liga saudí comienza a fabricarse buenas opciones. Patea para birdie en el 3 y el 4 aunque sin exprimir la oportunidad que sí caza con un pateo más lejano en el 5, y repite el tiro al palo en los hoyos 6 y 7. Ahí se agotan las concesiones de Augusta en un turno de mañana con los greens menos duros y algo más receptivos.

Rahm perdona, pero Augusta no. Un segundo golpe corto en el 8 obliga al español a un tercer impacto sin buen ángulo y un bote cuesta abajo en una loma que solo da acceso al par. Otro tiro falto de energía bota a la altura de bandera en el 9 y la bola se escapa de green. El approach, también corto, desemboca en un bogey con el que Rahm cierra enfurruñado los primeros nueve hoyos. Siguen dos pares sufridos en el 10 y el 11 para cruzar Amen Corner sin más rasguños.

El campeón de dos grandes juega contra el reloj. O adelgaza la tarjeta o empieza a despedirse de seguir jugando en este Masters. Y los pares cinco del 13 y el 15, dos buenas ventanas para tomar unos tragos de oxígeno, pasan de largo por sus desvíos en el putt, un dolor de muelas estos días de primavera para el líder de LIV. Son otros campos, otros escenarios más amables, los que Rahm domina con puño de hierro en el circuito saudí amasando tarjetas de muchos golpes bajo el par (exactamente, 102 acumulados en las cinco citas de este curso). Pero Augusta es otra cosa, un animal salvaje a quien la ausencia de una sola gota de lluvia ha endurecido la piel como hace tiempo que no se recuerda en Georgia.

Suena la señal de alarma. Quedan tres hoyos. Rahm está contra las cuerdas porque el dígito que guarda en el bolsillo le deja fuera de los supervivientes. Y entonces, un dardo al centro de la diana, un tirazo salvador junto a la bandera del par tres del 16 que le permite meter la cabeza entre los que cruzan la línea roja y superar el temido corte. Como espectador, el amuleto de Rafa Nadal.

La leyenda del tenis, el campeón de 22 grandes, alucina con la grandeza del Masters después de jugar en Augusta como invitado el año pasado. “Cuando ves este campo en directo, la dificultad la aprecias mucho más. Aquí se han vivido momentos especiales para el deporte español con Seve, Olazabal, Sergio y Jon, y también con Tiger, Rory... Jugar aquí fue un sueño hecho real. Verlo es único, un campo mágico”, cuenta Nadal.

Rahm se despide con “mucho mejores sensaciones” que el jueves y dándole vueltas a “un tema técnico” en el que anda trabajando. Con los líderes a una galaxia (la ronda aún en juego), su guerra es otra. Augusta ha sacado las uñas. “Pueden poner el campo muy duro y que sea una salvajada”, afirma el español, animado por Nadal y Alcaraz.

Resultados y clasificación del Masters de Augusta.

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