Quique Llopis y Moha Attaoui se confirman en Valencia como la esperanza de España para el Mundial de Torun
El vallista y el ochocentista triunfan en la última jornada del Nacional junto a Mariano García, Rocío Arroyo y Carla Masip


Sonríen las estrellas del atletismo español en la jornada que cierra los campeonatos nacionales. Sonríe Moha Attaoui, el campeón de los 800m con una gran marca (1m 45,62s), obligado a hacer una broma delante de la cámara porque su fisio, Claudia Levoni, decía que, si no, no le dejaba sus carísimos auriculares para calentar. Sonríe también Mariano García, el corredor elástico que sale de la habitación de hipoxia que le han construido en Los Alcázares, la solución para no tener que irse, él, hombre casero, de concentración a Sierra Nevada, para dominar también en los 1.500m, aunque en verano volverá a la doble vuelta, y que somete a Adrián Ben, el gallego de Viveiro que solo piensa en el verano. Sonríe, a su manera, Quique Llopis, feliz por su rutina triunfal en los 60m vallas y que no aparenta miedo a pesar de ser la gran opción de España en el Mundial de Torun (Polonia), dentro de tres semanas.
Quien no sonríe, sino que hace una mueca, es Marta García, que pretendía convertirse en la primera campeona de 1.500m y 3.000m, y que sucumbió en la media distancia ante una profesora de Educación Física del instituto Leopoldo Querol de Vinaròs (Castellón), Carla Masip, que se creció ante su público y que hizo honor a su apodo, la Lleona del Maestrat (la Leona del Maestrazgo), para vencer a la palentina, en ausencia de Esther Guerrero y Marta Pérez, y lograr su primer título con 28 años.
Llopis, que abraza después de la carrera a Martina, su sobrina, que viste una camiseta con su foto, y que ha corrido ante un centenar de seguidores venidos desde su pueblo, Bellreguard, apura un invierno arrollador, con doble récord de España (7,45s). Aunque el segundo, en Lievin, dejó una imagen frontal en la que se le veía invadir la calle de su derecha. Un peligro que ha querido atajar con su entrenador, Toni Puig. “Es algo preocupante y lo estamos trabajando. Si nos pasa en el Mundial, nos pueden echar y sería culpa mía. Intento estar centrado en correr por mi calle y, además, he movido un poco los tacos de salida hacia el lado contrario para compensar”.
Llopis no se achica ante la presión, la abraza, y rompe a reír cuando le cuentan que Attaoui ha dicho que no firma una medalla de bronce. “Pues yo tampoco. Intentaré volver con una medalla de oro, pero sabemos que los estadounidenses no me lo van a poner nada fácil”.
La que tarda en sonreír, aunque acaba haciéndolo, es Rocío Arroyo. La atleta de Alcalá de Henares, la nueva estrella de los 800m, está harta porque cree que es más famosa por las pájaras que tiene por culpa del lactato al acabar las carreras que por sus éxitos. La subcampeona de Europa sub-23 cuenta que no ha probado aún el nuevo bicarbonato que usan los atletas para suavizar este problema porque es muy caro y por eso acaba siempre tirada en la pista hasta que logra recuperarse. Pero que nadie vea ahí debilidad porque ella se siente pletórica. “Estoy convencida de que en el Mundial puedo correr más rápido aún que mi marca de este año (1m 59,97s)”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































