Muere a los 68 años Afrika Bambaataa, arquitecto de la cultura hip hop
El DJ y productor dedicó su carrera la difusión de los valores originales de la subcultura que se convirtió en hegemónica, lejos del negocio, la violencia o la aspiración al lujo


El músico Afrika Bambaataa, pionero del hip hop, falleció en Pensilvania este jueves a los 68 años a causa de un cáncer de próstata, según informó su abogado. Bambaataa, de nombre real Lance Taylor (aunque también conocido como Kevin Donovan), fue uno de los protagonistas de la eclosión del estilo en el Bronx neoyorquino durante los años 80, cuando en las calles de una ciudad deprimida surgieron expresiones culturales como los dj, los bailarines de break, los escritores de grafiti y, por supuesto, los raperos.
Su tema Planet rock, de 1982, es, de hecho, uno de los primeros clásicos indelebles de la música rap. Aunque su fama se vio empañada en los últimos años cuando varios hombre acusaron al músico de haber abusado de ellos cuando eran niños.
“¿El inventor del hip-hop? No, tío, soy el arquitecto de la cultura hip-hop y, junto a mis hermanos Grandmaster Flash y Kool Herc, formo la santísima trinidad del movimiento más importante de los últimos 30 años", se autodefinió en una entrevista con este periódico en 2010 el que también fuera creador, en 1973, del colectivo Universal Zulu Nation, una alternativa pacífica a las pandillas violentas que entonces operaban en los barrios de la manzana podrida.
Nueva York fue durante la juventud de Bambaataa, en los años 70, una ciudad en bancarrota y abandonada, en la que se recrudeció la segregación y la pobreza, especialmente entre las minorías. La crisis urbana era un caldo de cultivo para el conflicto. Bambaataa, que se crio expuesto por su familia a las ideas de la liberación negra, estaba asqueado de la violencia en las calles y, tras la muerte de su mejor amigo Soulski en un tiroteo policial tras una pelea entre bandas, decidió agrupar a la juventud en torno a la cultura hip hop mejor que en torno a las peleas.
En la fiestas vecinales del Bronx, las famosas bloc parties, la santísima trinidad del hip hop, antes citada, sentó las bases del arte del DJ y Bambaataa comenzó a potenciar géneros como el rap o el electro funk, además de popularizar el uso de la caja de ritmos Roland TR-808.
En los años tras los inicios de su carrera Bambaataa se dedicó a recorrer el mundo haciendo proselitismo de los valores del hip hop primigenio, a veces de forma extravagante, casi como un líder espiritual, en momentos en los que el hip hop ya se había convertido en el estilo de mayor éxito del siglo XXI; muchas veces alejándose de las ideas originales. De hecho, el exitoso gangsta rap (el rap de gángsters) glorificaba la violencia, al contrario de los presupuestos de la Zulu Nation, que abogaba por la paz y la unidad.
“Creo que hicimos las cosas bien, pero empiezo a pensar que nos faltó algo. El capital nos ha robado el hip-hop y ha logrado que la mayoría de la gente confunda la música rap con la cultura hip-hop. El dinero hace que todo se decante hacia lo que se cree que el público demanda, y parece ser que eso es la cultura del bling y el gangsta rap. Hoy, mi labor es devolver el equilibrio a este movimiento. Es a lo que me dedico por todo el mundo. Soy Afrika Bambaataa las 24 horas del día, 365 días al año", dijo a este periódico.

Una demanda presentada contra Bambaataa en 2021 alegaba que el musico había abusado de un menor en su apartamento del Bronx desde 1991, cuando el menor tenía 12 años, hasta 1995, llegando a “tocar sus partes privadas de manera inapropiada”, “animándoles a ver vídeos pornográficos”, hasta llegar a las “prácticas de masturbación mutua y sodomía”. Luego, otros hombres contaron casos similares. En mayo de 2025 la demandante anónima ganó el caso en el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York.
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