
Canibalismo
Aún ahora no puedo comer carne sin pensar en el pollo. Llevo comiéndomelo toda la vida en un acto de crueldad moderado que me produce algo de culpa

Aún ahora no puedo comer carne sin pensar en el pollo. Llevo comiéndomelo toda la vida en un acto de crueldad moderado que me produce algo de culpa


No perdemos de vista el horizonte, por si de verdad esta vez vinieran a salvarnos con las numerosas promesas electorales (y electoralistas) que empiezan a arrojarnos


El capitalismo ha ganado la lucha de clases porque a esa izquierda siempre se le olvida algo y tiene que dar la vuelta cuando llega a la calle


El problema de las discusiones con uno mismo es que las gana el que las pierde, y viceversa, porque quien lleva y quien no lleva la razón son la misma persona


Cada vez hay menos camas de las que dejan un hueco para los fantasmas entre el somier y el suelo


Comprendí, de súbito, que no era un ser humano, sino un robot de una perfección extraordinaria, pues poseía identidad y memoria y sentimientos, todo ello, supuse, como parte de un programa informático que alguien había logrado implantarme. ¿Pero quién?


Imaginemos una lubina extraída del océano y arrojada a un criadero artificial. ¿Qué debe hacer para sobrevivir? Disimular su origen


La oración posee virtudes terapéuticas y lo que más se parece hoy a la misa es un telediario. Todos tienen algo de homilía, igual que los editoriales de la prensa


Me ha llamado la atención un individuo que observa todo el rato su móvil, como si esperara una llamada o un mensaje que no llega


Escuché a mi padre decir que el éxito del Guggenheim se debía a su “extructura”, en vez de a su estructura. Sonreí ante su pasión por la letra equis, que conservó hasta el final de sus días


Si nos pusiéramos a razonar en serio, tendríamos que estar de acuerdo con el reparto de la riqueza y todo lo demás. Pero constituiría un atentado contra el orden establecido


Me pregunto cómo es posible que las cifras macroeconómicas del país sean tan buenas con un tercio de la población en riesgo de pobreza


Había quien estaba a favor de que telefoneara y quien le aconsejaba que no. Dado que el número, según nos informó, empezaba por 666 (como el de mi móvil, por cierto), alguien sugirió que podría ser el del diablo


Esa monja que está a punto de morirse no se muere. Me ocurre a mí lo mismo, quizá también a usted. Todos estamos a punto de morirnos, pero continuamos misteriosamente en pie


Al regresar a casa, me cuesta un poco entrar por si se dan cuenta de que el que regresa no es el que se fue. Por eso, antes de abrir la puerta, hago unos ejercicios de ensimismamiento


Aquel cúmulo de coincidencias enturbió el comienzo de una jornada en la que me dirigía a la editorial para revisar las pruebas de mi próxima novela


Hay algo distinto en la prensa, en la calle, en el primer café. Es mi yo el que no encaja hoy en mi cuerpo


Cuando pienso en Endesa me llama Endesa y cuando pienso en Legalitas me llama Legalitas, pero es gente que llama mucho. Lo que yo buscaba era una corazonada


Se quejaba Feijóo hace poco de que España estuviera patas arriba, aunque no lo notáramos mucho, la verdad, porque el mundo entero está patas arriba

Dos presencias antagónicas se cuelan sin invitación en dos conferencias del escritor sobre el futuro, en dos sesiones de psicoterapia y en una llamada inesperada. Son el optimismo y la desesperanza. Y libran una lucha de titanes. ¿Quién ganará?

Mi amigo falleció el miércoles de la enfermedad que me diagnosticaron a mí cuando me hice pasar por él. Yo, en cambio, me curé a base de agua y de verduras
