Milei cierra la Casa Rosada a la prensa acreditada en medio de escándalos de corrupción
El Gobierno argumenta que se trata de una decisión preventiva tras la denuncia por espionaje ilegal contra dos periodistas televisivos


La guerra de Javier Milei contra los medios argentinos ha escalado hasta cerrar las puertas de la Casa Rosada a todos los periodistas acreditados. Es una decisión inédita, repudiada por todas las organizaciones de prensa locales, que llega tras miles de insultos y ataques verbales del presidente argentino a periodistas y la suspensión previa de algunas acreditaciones a quienes informan sobre el Poder Ejecutivo. Desde el Gobierno justificaron este jueves que se trata de una medida preventiva por motivos de “seguridad nacional” tras denunciar por espionaje ilegal contra dos periodistas televisivo que grabaron sin permiso en el interior del edificio oficial. El anuncio ocurre con un Gobierno golpeado por crecientes escándalos de corrupción revelados por los medios.
El Foro de periodismo argentino (Fopea) destacó que impedir el acceso de los periodistas que trabajan habitualmente en la Casa Rosada es “una medida de extrema gravedad institucional, ya que altera las condiciones básicas para la cobertura periodística del principal ámbito de funcionamiento del Poder Ejecutivo Nacional”. En un comunicado, Fopea señaló que la decisión “implica limitar la posibilidad de que la sociedad conozca, comprenda y controle la actividad de sus gobernantes”.
Para Fopea, la denuncia presentada por la Casa Militar contra periodistas del canal Todo Noticias que grabaron sin autorización recorridos por pasillos del edificio gubernamental “no cuenta con una resolución judicial que determine la existencia de una conducta irregular”. Por ese motivo sostiene que es desproporcionado retirar el acceso a todos los periodistas por tiempo indefinido.
La prohibición de entrada a los periodistas muestra el deterioro de la relación del Gobierno con los medios. En el primer año de Milei, en 2024, aspiraba a crear en la sede gubernamental una “sala de prensa de élite” inspirada en la de la Casa Blanca. También han quedado atrás las ruedas de prensa diarias en las que el entonces portavoz, Manuel Adorni, daba respuestas filosas que le hicieron ganar el apodo de domador de periodistas. Adorni, hoy jefe de Gabinete, lleva semanas de protagonismo indeseado en los medios y la justicia. El fiscal que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito recibió este jueves la información de que pagó en efectivo los casi 9.000 dólares de alojamiento en hoteles de lujo durante las vacaciones con su familia en la isla caribeña de Aruba para recibir 2025. Los billetes de avión, pagados también en efectivo, le salieron 5.800 dólares más. Realizó ese viaje pese a los pedidos de austeridad hechos por Milei a sus ministros en vísperas de las vacaciones navideñas.
Este miércoles, los argentinos se enteraron que el jefe de Gabinete se había comprometido a pagar 65.000 dólares en negro al intermediario que le facilitó la compra del departamento de casi 200.000 metros cuadrados en el que vive en Buenos Aires, según declaró ante la Justicia. Adorni lo compró en noviembre del año pasado por un precio declarado de 230.000 dólares a dos jubiladas que le prestaron 200.000 dólares para que pudiera hacer la operación. Su sueldo, en ese momento, equivalía a 2.500 dólares mensuales y era su único ingreso, según declaró en su última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción. Entre las inconsistencias que investigpublicó en X Karina Mileia la Justicia está también la casa en un barrio cerrado que compró su mujer, Betina Angeletti, en 2024, y un viaje en avión privado a la localidad de Punta del Este, en Uruguay, en el fin de semana largo de Carnaval.
Tanto Milei como su hermana Karina, secretaria de Presidencia, han ordenado cerrar filas alrededor de Adorni y han calificado como “basura mediática” las revelaciones que se acumulan sobre él. Ambos se han fotografiado en las últimas semanas junto al jefe de Gabinete y han publicado mensajes de apoyo. “Más allá de las operaciones del periodismo y la vieja política sé quién sos y de tu integridad”, publicó Karina Milei en X a finales de marzo, cuando se supo que la mujer de Adorni había viajado con la comitiva oficial a Estados Unidos.
La protección de Milei a su jefe de Gabinete choca con el discurso anticorrupción levantado por el presidente ultra. A las investigaciones en curso por la supuesta criptoestafa de $Libra que difundió Milei, las sospechas de que los medicamentos para la Agencia nacional de discapacidad se compraron con sobreprecios y los generosos créditos hipotecarios concedidos por la banca pública a legisladores oficialistas, se le han sumado otros escándalos esta semana. El último de ellos afecta al secretario de Coordinación de infraestructura del Ministerio de Economía, Carlos Frugoni, investigado por tener al menos cinco inmuebles sin declarar en Estados Unidos, según el diario La Nación. Otros medios locales elevan a ocho las propiedades estadounidenses de Frugoni. Las restricciones impuestas a la prensa elevan la tensión en uno de los peores momentos de Milei.







































