El candidato de la izquierda en Perú da pelea gracias al escrutinio del voto rural
Roberto Sánchez, heredero político de Pedro Castillo, pasa del sexto al tercer lugar y es el que más crece en el porcentaje de votos


El escrutinio de las elecciones peruanas es un drama en cámara lenta. Dos días después de la primera vuelta por la presidencia, todavía no se sabe quién será el rival de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) en el desempate del próximo siete de junio. La hija de Alberto Fujimori es la única con un sitio asegurado en la segunda vuelta: con el 85% escrutado, obtiene el 16,8% de los votos, una cifra exigua pero suficiente para encabezar con comodidad los votos que se repartieron entre 35 candidatos. La definición del segundo puesto es, sin embargo, de vértigo. El ultraconservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular), con el 12,2%, ha visto durante toda la jornada cómo el izquierdista Roberto Sánchez, beneficiado por el conteo tardío del voto rural, crece sin parar y ha pasado durante el martes del sexto al tercer puesto, con el 11,5%. Sánchez, de Juntos por el Perú, se ha puesto a poco más de 100.000 votos de desbancar a López Aliaga de su plaza en la segunda vuelta.
Sánchez hizo campaña con un sombrero de ala ancha que el expresidente Pedro Castillo le regaló en la cárcel donde cumple condena por el fallido autogolpe de Estado que dio en diciembre de 2022. Ahora es la esperanza de la izquierda peruana para dar el sorpasso en la última recta del escrutinio.
Como sucedió en el 2021 —y tantas otras veces—, el voto del interior del país le ha dado la espalda a la derecha de Fujimori y López Aliaga. Como ha dicho el historiador José Carlos Agüero, se trata de un voto de protesta y reivindicación que considera que, más allá del autogolpe, las élites y el Parlamento minaron a Castillo y propiciaron su caída hace cuatro años.
Poco antes de las elecciones, Castillo aprovechó una audiencia judicial para pedir que votaran por Sánchez. El candidato prometió en su cierre de campaña que, en caso de ganar, indultará al expresidente. Para completar el cuadro, ingresó al mitin montado a caballo, tal y como hizo Castillo en 2021.
Psicólogo y exministro de Comercio Exterior y Turismo, Sánchez ha crecido más tres puntos entre el lunes y el martes, y ha pasado del sexto al tercer lugar, desplazando a Ricardo Belmont (Cívico Obras), a Carlos Álvarez (País para Todos) y a Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno.
Las actas se procesan en Perú por orden de llegada, privilegiando en las primeras horas del escrutinio a los candidatos que son más fuertes en las grandes ciudades, como López Aliaga en Lima. El escritor Juan Manuel Robles dice que el sistema de conteo y difusión de los datos genera “falsas expectativas”, con “un candidato que sube y sube a medida que llegan más mesas”, como Sánchez. En este caso, dice, “es la bestia que se aproxima lentamente”.
Sánchez es la “bestia” que le pisa los talones a Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima. El derechista convocó a un plantón en la tarde de este martes ante la sede del Jurado Nacional de Elecciones para denunciar que le quieren robar la elección.
Patricia Zárate, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), recuerda que un gran porcentaje de peruanos cree en las narrativas del fraude. La demora en la apertura de mesas, que obligó a extender la jornada electoral hasta el lunes, no ha ayudado. “En un país con tan baja confianza interpersonal, baja confianza en las elecciones, donde ocho de cada diez creen que es posible que haya fraude, que haya pasado todo lo que vimos ahonda el problema y afecta la democracia”.
La Misión de Observadores de la Unión Europea, que desplegó 150 veedores en todo el territorio, ha afirmado que no existen indicios de irregularidades. “No han llegado a la misión suficientes elementos para decir que la narrativa de fraude tenga motivos para ser desarrollada”, ha comentado la jefa de dicho organismo, Annalisa Corrado.
Los comicios peruanos son tan apretados que las dos principales encuestadoras (Ipsos y Datum) han dado resultados distintos en sus conteos rápidos. Mientras Ipsos situó a Roberto Sánchez en el segundo lugar, Datum registró en ese puesto a Rafael López Aliaga. Datum publicó esas cifras la noche del domingo, desacatando el pedido del Jurado Nacional de Elecciones de no difundir sondeos.
Desde el local de su partido en el Centro de Lima, Roberto Sánchez le envió un mensaje a su rival: “Claro, como se trata del movimiento popular y las zonas altoandinas tiene que ser un fraude. Que muestren las evidencias. Ningún voto vale más que otro, señor López Aliaga. Apenas haya un indicio de atentar contra la democracia y el voto ciudadano, llamaremos a la movilización. El voto del Perú profundo se va a respetar”.
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