Una brasileña que voló en un avión privado con Epstein: “Había como 30 chicas, muy jovencitas”
Una antigua modelo relata en entrevista con el diario ‘O Globo’ lo que vio en un vuelo entre París y Nueva York en 2002


En medio del escándalo Epstein y sus mil derivadas, escasean los testimonios de primera mano. Por eso el de la brasileña Amanda Ungaro resulta especialmente interesante y relevante. Cuando era una adolescente de 17 años, una aspirante más a emprender una carrera internacional en las pasarelas, hizo un viaje París-Nueva York en el avión privado del pederasta Jeffrey Epstein, apodado como Lolita Express. “Había como unas 30 chicas en el avión. Me pareció muy raro. Parecían más estudiantes que modelos, no tenían el perfil de las modelos”, ha contado Ungaro en una entrevista con el diario O Globo. Muchas tenían entre 14 y 16 años, según el periódico carioca.
Ungaro estaba en aquel vuelo de la mano de su agente, el francés Jean-Luc Brunel, señalado como el ojeador del pederasta en Brasil. Era 2002 y ella no tenía idea de quién era Epstein, nunca había oído hablar de él ni se habían cruzado. La brasileña describe algunas escenas que presenció: “Algunas se sentaban en su regazo, cerca de él, jugando”. Junto a él, estaba Ghislaine Maxwell, que “parecía muy a gusto”. Ella cumple condena como cómplice de los delitos del pederasta.
Faltaban cuatro años para que el anfitrión de aquel vuelo fuera condenado por solicitar sexo a una menor. Después el pederasta retomó su activa vida social y laboral. Y en 2019, tras ser detenido de nuevo, fue hallado muerto en una celda antes del juicio.
Cuenta la antigua modelo que, ante su incomodidad, su agente le dijo que ellas eran modelos y él, un amigo. Y añadió: “Deja que te presente a Jeffrey Epstein”. Él la saludó, le preguntó su edad y de dónde era, según cuenta ella ahora.
Ungaro ha dado la entrevista tras ser deportada desde Estados Unidos, donde se casó y vivió durante 25 años. Su ya exmarido es un empresario italiano llamado Paolo Zampolli que es amigo de Donald Trump y enviado especial de su Administración. Ungaro sostiene que Zampolli, con el que mantiene un litigio judicial por la custodia del hijo común, maniobró ante el Gobierno del republicano para que la expulsaran de Estados Unidos. The New York Times publicó hace unos días que Zampolli solicitó al servicio de inmigración ICE que la deportara.
La entrevistada relata que, en un momento, durante el vuelo, parte de las chicas a bordo se retiraron con Epstein y con Maxwell al fondo de la aeronave y ya no volvió a verlas. El viaje incluyó otro momento tenso con su agente, cuando este le dio una bolita blanca envuelta en papel transparente para que la llevara ella, petición a la que se negó de manera reiterada. Al final, él se guardó de nuevo el objeto, que ella sospechó que era droga.
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