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En colaboración conCAF

La semana en la que Puerto Rico celebra su afrodescendencia

La isla reunió a estudiantes, profesores e investigadores en la quinta cumbre internacional. Es un espacio académico y cultural que apuesta por revisar críticamente la historia racial

Angélica Varela, Carlos Sánchez, Pablo Luis Rivera, Mayra Santos-Febres y Guesnerth Josué Perea, El 16 de marzo. Valeria Morales

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Los colores rojo, negro y amarillo adornan una bandera con la silueta de África que sobresale del centro de una mesa. Se trata de la Bandera Cimarrona concebida en la primera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia de Puerto Rico en 2022, que se alza representando la resistencia, la búsqueda de la libertad y la fortaleza de los afrodescendientes en la isla y las Américas.

“¿Dónde está mi gente?”, pregunta alguien desde una esquina mientras se comienzan a conglomerar los invitados, tanto locales como internacionales. “¡Cumbre Afro, ahí!”, responden con la fuerza de un grito de guerra.

En un país que durante décadas se pensó a sí mismo bajo el mito del mestizaje armonioso, esta celebración, también conocida como Cumbre Afro en Puerto Rico, es un espacio académico y cultural que apuesta por revisar críticamente la historia racial de la isla para proyectar nuevos horizontes de justicia, reparaciones y futuros posibles. El encuentro, que se festejó esta semana por quinta vez, es fruto del Centro de Investigación y Archivo Digital en Afrodescendencia (Prafro) de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras en San Juan, que también hace las veces de sede.

Mientras que la primera edición del evento se centró en la afirmación de la identidad afrodescendiente durante la semana de la Erradicación del Racismo y Afirmación de la Afrodescendencia en la isla, este año lo hizo bajo el lema de Humanismos negros: somos raíz y futuro. “Enraizados en ese conocimiento profundo, se puede proyectar un futuro sin que la afrodescendencia se convierta en una moda pasajera”, enfatiza Mayra Santos-Febres, escritora afropuertorriqueña e investigadora principal de Prafro. El lema también enfatiza la importancia de honrar la memoria transmitida de generación en generación. Por esto, la quinta edición del encuentro se le dedicó a la doctora Miriam Jiménez Román, investigadora afropuertorriqueña y figura clave en la reafirmación de la misión afrodiaspórica del Centro Schomburg y el Afrolatino Forum en Nueva York.

Además, el evento integró a los estudiantes del programa de internado del Centro Prafro en múltiples facetas. De acuerdo con Darian Figueroa Viera, coordinadora del proyecto, los estudiantes no son meros asistentes, sino coordinadores y creadores de contenido que se benefician de la experiencia práctica y la visibilidad. “Sin el programa de internado muchas cosas no funcionarían”, reitera.

Reconocimiento, integración y visibilidad

Mientras América Latina revisa su herencia africana, Puerto Rico continúa enfrentando sus propias contradicciones: una identidad nacional que celebra lo afro en la música y la gastronomía, pero que históricamente ha invisibilizado el racismo estructural. Por eso, la Cumbre Afro propone situar a la isla dentro del mapa y la agenda afrodescendiente del continente. Tras haber logrado un reconocimiento oficial de la Universidad de Puerto Rico, la visión, ahora, es expandirse. “El objetivo final del Centro Prafo es su propia disolución”, subraya Santos-Febres. Es decir, alcanzar un punto donde su existencia ya no sea necesaria, debido a que la información y el conocimiento afrodescendiente ya están plenamente integrados y accesibles. “Vamos a llegar a donde queramos cuando ya no seamos pertinentes, cuando esa información esté en red, y esté a la altura de cualquier otra información del mundo”.

La creación del Prafro, recuerda Santos-Febres, surge de un “momento existencial”. “Luego de décadas de trabajo en proyectos de diversificación académica y producción de conocimiento afrodescendiente, se requerían preguntas profundas más allá de la política convencional y modelos ideológicos tradicionales”. Esa convicción, junto con el asesinato de George Floyd y las protestas del movimiento Black Lives Matter en Estados Unidos, la llevó a poner en marcha la primera concentración en estudios de afrodescendencia a nivel subgraduado en junio de 2020.

Pero los retos no han sido pocos. Primero, fue la falta de fondos, que Santos-Febres sorteó cuando, a través de colegas, descubrió que la Fundación Andrew W. Mellon había ofrecido un dinero que no se había aprovechado. “Porque soy escritora, mantenía unas conexiones con varias organizaciones que trabajan desde las humanidades”, rememora.

En 2021, el equipo recibió una asignación inicial de 700 mil dólares durante tres años para el desarrollo de 25 cursos. El resultado fue inmediato: la oferta académica aumentó un 500 %. En 2023, se les otorgó una segunda subvención de 1,8 millones de dólares para continuar la creación de cursos y conferencias.

Un aliado clave en el desarrollo del programa ha sido la Facultad de Estudios Generales (FEG) de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Según su rector, Carlos Sánchez Zambrana, el propósito de Prafro y la Cumbre Afro se alinea con algunas áreas de especialización existentes en la facultad, como las de Investigación Transdisciplinaria en Afrodescendencia, los Estudios de la Mujer y Género y los Derechos Humanos. “El verdadero propósito de la universidad reside en la búsqueda y creación de conocimiento, que desmonta mitos e ignorancia”, dice. “Es un esfuerzo por alejar el currículo universitario de un enfoque puramente occidental e integrar las raíces africanas en los estudios fundamentales”.

También, además de la obtención de un edificio propio, la iniciativa tiene el proyecto de expandir un archivo visual y el reconocimiento de los saberes afro fuera de la academia tradicional; buscan establecer un contacto cercano con las diásporas africanas en Europa, particularmente España, para comprender sus luchas contra el racismo moderno.

El público de la cumbre se compone de personas que viajaron desde Alemania, Perú, Colombia, México y Costa de Marfil. Santos-Febres se dirige a ellos: “Recuerden que las razas no existen; la racialización y deshumanización sí”. “Bienvenidos a la Cumbre Afro”.

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