
Vídeo | El conocimiento perdido de los pioneros de la Luna
El regreso al satélite ha requerido crear muchas capacidades tecnológicas nuevas medio siglo después
Aunque hoy llevemos en el bolsillo más potencia de cálculo que la que impulsó el viaje lunar de 1969, regresar a la Luna no es tan sencillo. El contexto ha cambiado: el programa Apolo asumía riesgos impensables hoy, con materiales y estándares de seguridad que ya no serían aceptables. Algo similar ocurre con fármacos clásicos como la aspirina o el paracetamol, que difícilmente superarían ahora los controles actuales sin nuevos ensayos exhaustivos. Tampoco basta con rescatar el viejo Saturno V porque dejó de construirse en 1973. El problema es más profundo y remite al conocimiento tácito descrito por Michael Polanyi, el saber práctico que no figura en los planos. Incluso la NASA comprobó que reconstruir los motores F-1 exigía recuperar habilidades perdidas.