Entre una sentencia breve o blindar la Constitución: el Supremo se inclina por propinar un nuevo revés a Trump por su política migratoria
Los magistrados de la Corte tendrán que decidir si resuelven el caso basándose únicamente en la Ley de Inmigración o analizan la interpretación de la cláusula de nacionalidad de la 14ª Enmienda


El Tribunal Supremo de Estados Unidos analiza los argumentos legales de las partes que han intervenido este miércoles en la vista oral del caso sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento. Los nueve magistrados de la Corte, de mayoría conservadora por seis a tres, decidirán sobre la legalidad de una orden presidencial, dictada por Donald Trump, que niega la ciudadanía a los niños nacidos en territorio estadounidense de padres inmigrantes sin papeles o visitantes temporales, por ejemplo, aquellos con visa de estudiante o trabajo.
La mayoría del tribunal no ha tenido inconveniente en expresar su escepticismo sobre la legalidad de la orden presidencial, a pesar de que el presidente de Estados Unidos acudió a la audiencia, en un hecho insólito para un presidente del país. Los tres jueces de tendencia progresista y, al menos, otros tres conservadores, entre los que se encuentra el presidente del Supremo, John Roberts, junto a Brett Kavanaugh y Neill Gorsuch, se inclinan por propinar un nuevo revés judicial a la Casa Blanca. La decisión definitiva se conocerá previsiblemente a finales de junio o principios de julio.
Tras las declaraciones y comentarios vertidos en la audiencia, los jueces se debaten entre una sentencia breve, que se base únicamente en la Ley de Inmigración de 1952 o una revisión del texto constitucional para blindar la interpretación de la cláusula de ciudadanía de la 14ª Enmienda, que confiere la ciudadanía a cualquier persona “nacida en los Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción”.
El caso Wong Kim Ark
Durante la vista oral, buena parte de los alegatos presentados por el procurador general, John Sauer, y por la representante de los demandantes, Cecilia Wang, abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), han girado en torno al caso del cocinero de origen chino Wong Kim Ark. Las autoridades migratorias estadounidenses denegaron la entrada al país a Ark cuando trató de regresar al país en el que había nacido tras una visita a sus familiares en China. En 1898, la Corte Suprema concedió la ciudadanía a Ark, cuyos padres, inmigrantes de origen chino, eran residentes legales en San Francisco, pero sin la ciudadanía.
Precisamente el concepto de “domiciliados” de los padres constituyó buena parte de las deliberaciones entre las partes y los jueces. La Casa Blanca considera que los tribunales hacen una interpretación errónea de la enmienda constitucional que se aplicó en el caso Ark. De haberse seguido su tesis, el cocinero chino nunca hubiera obtenido la ciudadanía porque sus padres, aunque domiciliados, carecían de papeles.
El juez Brett Kavanaugh, nombrado por Trump en su primer mandato, dejó entrever con sus preguntas y comentarios dos posibles soluciones al caso, que revelan el rechazo general del tribunal a la postura de la Administración Trump. Por un lado, sugirió limitarse a aceptar la interpretación amplia de la 14ª Enmienda en el caso de 1898 sobre Wong Kim Ark. Es la que han seguido mayoritariamente todos los tribunales hasta ahora y la que defienden los demandantes.
Por eso, el magistrado se preguntó retóricamente por qué la Casa Blanca no había reclamado la anulación de la sentencia Ark, que supone un ejemplo para el derecho de la ciudadanía por nacimiento. “Podría tratarse simplemente de una opinión breve, ¿no?“, preguntó Kavanaugh a Cecilia Wang, quien asintió sin dudar. La abogada de la Unión de Derechos Civiles calificó posteriormente como una “concesión fatal” la decisión de la Casa Blanca de no pedir la revocación del caso Ark.
Roberts, Kavanaugh y Gorsuch, en contra
Kavanaugh preguntó a Wang por qué el tribunal necesitaba decidir si la orden ejecutiva violaba la cláusula de ciudadanía si podía resolver el caso basándose únicamente en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, citando la presunción general del tribunal de que evitará decidir cuestiones constitucionales si es posible, según explica Amy Howe en Scotus Blog.
La otra forma de la que podría proceder el Supremo para rechazar la orden presidencial, según el juez de 62 años, sería centrarse en la Ley de Inmigración de 1952 y evitar entrar en un debate sobre la interpretación constitucional. Esa ley federal garantiza también la ciudadanía por derecho de nacimiento en los mismos términos que la enmienda.
La abogada de la Unión de Derechos Civiles admitió ante los jueces que estaba “contenta de ganar en cualquiera de los dos casos”, pero mostró su preferencia en que el tribunal blindara la interpretación que hizo en 1898 en el caso Wong Kim Ark, que calificó como “una decisión histórica sobre la definición de ciudadanía nacional en este país”.
Interpretar la 14ª Enmienda
Thomas Berry, analista del Robert A. Levy Center for Constitutional Studies, explica que “la audiencia oral de hoy se centró en el significado público original del texto de la Decimocuarta Enmienda, que es el enfoque correcto”. A través de una publicación en X agrega: “Una clara mayoría de los magistrados no se dejó convencer por el argumento del Gobierno de que este significado se ha malinterpretado durante más de 150 años”.
Berry, que pertenece al think tank conservador Cato Institute, concluye: “Según los argumentos presentados hoy, lo más probable es que se emita una sentencia simple que reafirme que el Tribunal quiso decir lo que expresó en el caso Wong Kim Ark: quienes nacen en territorio estadounidense son ciudadanos estadounidenses, con muy raras excepciones para aquellos que, en cierta medida, están exentos de cumplir con la ley estadounidense. Preveo que quienes impugnan la orden del Presidente obtendrán entre 6 y 8 votos a su favor”.
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