“No puedes esconderte”: los parches con calaveras que usan los guardias en Alligator Alcatraz
Los oficiales del centro suelen usar parches con mensajes tenebrosos para intimidar a los detenidos, según los migrantes recluidos en el lugar


Los guardias en Alligator Alcatraz, el infame centro de detención de migrantes en los Everglades, al oeste de Miami, usan parches con calaveras y mensajes tenebrosos en el uniforme. Uno de los diseños muestra una parca con una guadaña sobre el esqueleto de un cocodrilo junto al texto: “Alligator Alcatraz” y, en inglés, “No puedes esconderte”, rodeado de pequeñas calaveras y con un fondo que parece barrotes de una prisión.
El uso de los parches salió a relucir la semana pasada cuando un guardia le dio uno a Courtney Prokopas, una activista que protestaba a las afueras del centro. Prokopas contó a EL PAÍS que estaba con otras personas, con un cartel que decía “Shame” (vergüenza), cuando vio salir al guardia, que se le acercó y le dijo que había sido despedido porque se había peleado con otro. Ella vio el parche y pidió tomarle una foto. Entonces él se lo arrancó, que estaba pegado con velcro en la manga del uniforme, y se lo dio. “Puedes quedártelo”, le dijo. “Yo los mando a hacer y se los doy a la gente”.
Las insignias han agregado un nuevo elemento perturbador al controvertido centro, que ha sido señalado en informes de Amnistía Internacional y otros organismos por violaciones de derechos humanos, condiciones deshumanizantes y tratos que equivalen a tortura.
Un hombre que estuvo detenido en el centro por meses dijo que la mayoría de los guardias utilizan algún tipo de parche, incluso varios a la vez. Los diseños, que estima en unos 15 diferentes, tienen en común el tono tenebroso, con parcas y calaveras. Según el hombre, que pidió el anonimato por temor a represalias, los guardias los usan para pavonearse frente a los detenidos e intimidarlos: “Te dicen que son tus verdugos, que de allí no saldrás con vida”, y que “nunca más verás la luz del día. Es como el infierno”.
No está claro si el diseño del parche fue aprobado oficialmente o si refleja mensajes internos del personal de seguridad. La empresa de seguridad contratada por el Estado de Florida para la que trabajan los guardias, Critical Response Strategies, con sede en Jacksonville, no respondió a una solicitud de comentarios. La División de Manejo de Emergencias de Florida (FDEM), que administra la instalación, y el Departamento de Seguridad Nacional tampoco respondieron.
El lema “No puedes esconderte” en el parche recuerda la retórica utilizada por el presidente Donald Trump y autoridades de Florida, que han dicho que la fauna silvestre alrededor de Alligator Alcatraz forma parte de la seguridad del lugar y que si alguien intenta escapar, se encontrará con caimanes y pitones. El día de su visita de espaldarazo a la inauguración del centro a comienzos de julio, antes de salir de Washington, Trump bromeó ante la prensa sobre qué pasaría si alguien trataba de escapar de la prisión. “Les vamos a enseñar cómo huir de un caimán si se escapan”, dijo. “No corran en línea recta. Corran así”, añadió mientras movía la mano en forma de zigzag.
“Si algo hemos aprendido de la era Trump, es que la crueldad a menudo se presenta —o se disfraza— bajo el amparo del humor”, asegura el doctor Peter Kraska, profesor de Justicia Penal que ha estudiado extensamente la militarización de la policía y ha testificado sobre el tema ante el Congreso. Algunos podrían argumentar que se trata solo de una broma interna, pero “no tienen la menor idea de lo serio que puede resultar este tipo de simbología”, agrega.

“Alguien puede unirse a este tipo de organizaciones porque necesita un trabajo para mantener a su familia y no necesariamente está politizado ni es una persona cruel, ni quiere involucrarse en algo así. Pero se encuentra con este tipo de valores culturales que se le transmiten constantemente, de forma simbólica, en el lenguaje, en la manera en que se trata a las personas, en las políticas que se aplican e incluso en la ubicación de estos centros de detención. Y ese recluta podría, en ocho meses, terminar convirtiéndose exactamente en lo que ese parche sugiere”, explica Kraska.
Símbolos polémicos
El uso de símbolos y emblemas en los uniformes, llamados “morale patches”, surgió entre militares desde la Primera Guerra Mundial. Inicialmente servían como identificación, pero luego comenzaron a utilizarse para reforzar la camaradería, con dibujos al estilo de mascotas deportivas que a menudo incluyen lemas de humor negro y figuras asociadas con la muerte, como calaveras o esqueletos. En entornos de seguridad pública, sin embargo, su uso ha sido cada vez más cuestionado.
Uno de los casos más controvertidos fue el del llamado “cráneo de The Punisher”, símbolo del personaje de cómics de Marvel que castiga criminales por su cuenta después de que su familia es asesinada. La calavera estilizada del personaje comenzó a aparecer en parches policiales y calcomanías en patrullas, en ocasiones junto con la llamada “fina línea azul”. El símbolo generó críticas porque evocaba la idea de castigar al margen de la ley. Varios departamentos de policía restringieron su uso y adoptaron reglas que solo permiten insignias oficiales.
Kraska estudió ese caso. El emblema, dice, “gritaba simbólicamente que no hacen las cosas siguiendo las reglas, que están ahí para castigar a quienes consideran que merecen ser castigados y que son la ‘delgada línea azul’ entre la anarquía y el orden”. En realidad, añade, ese tipo de símbolos proyecta una imagen de actores del Estado omnipotentes, por encima de cualquier reproche, “y de un tipo de policía o personal de seguridad que realmente no se preocupa por lo que piense nadie. Simplemente van a hacer las cosas a su manera”.
El profesor Seth Stoughton, exagente de policía que investiga el uso de la fuerza y la cultura policial en Estados Unidos, sostiene que estos símbolos “pueden reflejar y normalizar una mentalidad problemática, especialmente cuando invocan violencia, dominación o imágenes deshumanizantes. En entornos de custodia, donde el personal ejerce una autoridad considerable sobre personas vulnerables, esos mensajes pueden resultar especialmente preocupantes”.
En internet están a la venta otros parches alegóricos a Alligator Alcatraz con diseños similares, con imágenes de caimanes, barrotes y lemas de vigilancia. Los sitios de internet no indican quién creó o encargó cada diseño, ni si son producidos en pequeñas tiradas.
Prokopas dice que, después que le dio el parche, el guardia le dijo que iba a la policía a hacer un reporte, y que al cabo de una hora regresó. Al volver, tenía otro parche en la manga, del mismo tipo.
“No sé cuándo se puso ese segundo parche. Para mí, esa es la pregunta del millón”, señala la activista. “¿Se sintió desnudo, como si ya no tuviera un propósito ni una dirección? ¿Como si aquello fuera una parte tan importante de su identidad que necesitara volver a ponérselo de inmediato, aunque acabaran de despedirlo?”.
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