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Homan, el nuevo jefe migratorio de Trump en Minneapolis: “Estamos trabajando en un plan de desescalada”

El “zar de la frontera” de la Casa Blanca advierte en su primera comparecencia tras ser designado responsable del operativo en Minnesota que no se irá “hasta que se haya resuelto el problema”

Tom Homan

El “zar de la frontera” de Donald Trump, Tom Homan, estrenó la tercera jornada de su nuevo trabajo como jefe sobre el terreno del brutal operativo migratorio de 3.000 agentes desplegado en Minnesota hablando por primera vez con la prensa. Lo hizo temprano, pasadas las 7.00 (hora local, siete más en la España peninsular) y en terreno seguro en una ciudad en la que no es bienvenido; habló en el Whipple, un siniestro edificio federal a la sombra del aeropuerto de Minneapolis, que es la base de operaciones del despliegue federal y el lugar al que llevan a los detenidos para su posterior deportación. Esta urbe demócrata, tomada desde hace casi dos meses, ha mostrado una feroz resistencia a esa ocupación.

Homan afirmó que está “trabajando en un plan de desescalada”, cuyo éxito fió a la colaboración que estén dispuestas a brindar las autoridades locales y estatales. También aclaró que sigue comprometido con cumplir los deseos de Trump de lanzar la “mayor deportación de la historia de Estados Unidos”.

“He venido buscando soluciones. Y me quedaré [en Minneapolis] hasta que se haya resuelto el problema. Nuestra retirada dependerá de la colaboración que encontremos. Un detenido más en la cárcel equivale a menos agentes en las calles”, avisó Homan, que reconoció veladamente que el Departamento de Seguridad se ha extralimitado en estas semanas. ”Tanto el presidente como yo hemos admitido que hay ciertas cosas que se pueden y se deben mejorar”.

Trump mandó a Homan el lunes pasado para, según el funcionario, “arreglar esto” y “restaurar la ley y el orden”. Lo hizo dos días después de que dos agentes de la Patrulla Fronteriza dispararan una decena de balas por la espalda a Alex Pretti, enfermero de Minneapolis, cuando este estaba protestando por ese despliegue. Era la segunda muerte de un ciudadano estadounidense a manos de la policía migratoria del presidente de Estados Unidos, tras la de la poeta Renée Good, que recibió tres disparos a bocajarro mientras estaba en el interior de su coche. Aquella vez fue un miembro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE son sus siglas en inglés).

Tom Homan

“Hemos hecho muchos progresos en los últimos días”, dijo Homan al principio de su intervención, durante la que se negó a dar una cifra de los agentes que están ahora mismo sobre el terreno. Repitió una y otra vez, eso sí, que ha habido “rotaciones”. El funcionario pidió a las autoridades locales que les dejen usar los calabozos de Minneapolis (“Nos permitiría reducir el número de personas que tenemos [en el edificio Whipple]”), y repasó sus reuniones de estos días, con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de su ciudad más poblada, Jacob Frey. También anunció otras por venir, con líderes religiosos y civiles. “No puedes resolver problemas sin debatir”, argumentó.

La comparecencia del funcionario de la Casa Blanca llegó horas después de que Reuters publicara un correo electrónico interno de esa agencia, que es la que está llevando el peso de la Operación Metro Surge con una legión de hombres fuertemente armados, muy a menudo enmascarados y a bordo de vehículos sin identificar. El mail recomienda a sus efectivos “no interactuar con los agitadores”, es decir, los manifestantes como Pretti. “Solo sirve para inflamar más las cosas”, les advierte.

El zar de la frontera dijo que las “ciudades santuario [aquellas benévolas con los indocumentados] son santuarios para criminales peligrosos”, pintó a los agentes migratorios como personas “que también son padres y madres” y como víctimas de una “retórica violenta”. “Son patriotas estadounidenses”, añadió. También lamentó que hubiera habido “un derramamiento de sangre”, en referencia a las muertes de Good y Pretti. “Defiendo el derecho a la protesta, pero no los ataques al ICE o que se entorpezca su trabajo”.

Adiós a Bovino

Homan sustituye Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, que en cuestión de semanas pasó a convertirse en el rostro de las tácticas más violentas de la Administración de Trump en su cruzada contó la inmigración irregular. La defenestración de Bovino, al que Minneapolis despidió con una manifestación frente a su hotel, incluyó su silenciamiento por orden de la Casa Blanca de las redes sociales. El tono de Homan, vestido con traje y corbata, supuso este jueves un cambio notable con respecto al discurso agresivo y el aspecto de paramilitar de Bovino.

Greg Bovino

El presidente de Estados Unidos ha definido a Homan, que ya fue uno de los arquitectos de la dura política en la frontera de su primer mandato, como un “hombre duro, pero justo”. Se le supone un perfil más político, y que su elección supone una “pequeña desescalada” en Minnesota, según dijo Trump, aunque casi nadie en Minneapolis lo tiene por otra cosa que un halcón migratorio.

Eso dice también su currículo. Durante el primer mandato de Trump fue director en funciones del ICE. En ese puesto, defendió la separación de niños de familias que venían por tierra desde México de manera irregular, propuesta que Homan ya había planteado durante la era Obama como medida disuasoria. Aunque entonces fue descartada. La secretaria de prensa de la Casa Blanca recordó el lunes en una conferencia de prensa que el nuevo enviado a Minneapolis fue condecorado en su día por Barack Obama.

Durante el mandato de Joe Biden, Homan pasó al laboratorio de ideas conservador The Heritage Foundation, donde hizo aportaciones al “Proyecto 2025”, programa de máximos redactado para transformar el Gobierno federal y consolidar el poder ejecutivo en caso de que Trump volviera al poder. Aunque el republicano aseguró durante su campaña electoral que no tenía ningún vínculo con ese documento o con sus redactores, sus enunciados han servido de hoja de ruta a su Administración en su primer año de regreso en la Casa Blanca.

El “Proyecto 2025” propone redadas masivas para inmigrantes ilegales en sus lugares de trabajo o que militares en activo ayuden a detener a esos extranjeros. El documento también apuesta por la “reducción indefinida” de los programas para acogida y asentamiento de refugiados y la derogación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes de ciertos países. Trump ha puesto en marcha gran parte de estas medidas.

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