De Madonna a Javier Bardem y Pedro Pascal: decenas de artistas firman una carta para cerrar un centro de detención de menores del ICE
Jane Fonda, Mark Ruffalo, Susan Sarandon o Eva Longoria exigen que se ponga fin al centro de Dilley, en Texas, y que no se detenga a familias: “El lugar de los niños es las escuelas y los patios de recreo, no los centros de detención”


La detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del pequeño Liam Conejo Ramos, de cinco años, en enero en Minneapolis fue solo la punta del iceberg de las muchas detenciones de menores y familias migrantes que se están llevando a cabo por el Gobierno de Donald Trump en los últimos meses. Uno de los lugares más tristemente célebres es el centro de Dilley, en Texas, donde niños y sus familiares han hablado de los horrores allí sufridos. Ahora, decenas de nombres del mundo de la cultura se han unido para firmar una carta abierta y denunciar las condiciones del centro, así como para pedirle al Gobierno el cierre del mismo. Y todo parece haber partido de la iniciativa de una youtuber de enseñanza infantil que denunció la situación hace un par de semanas.
Actores como Javier Bardem, Pedro Pascal, Jane Fonda, America Ferrera, Elliot Page, Hannah Eibinder, Susan Sarandon, Alyssa Milano, Keke Palmer, Diego Luna, Ariana DeBose o la reciente nominada al Oscar Wunmi Mosaku; cantantes como Madonna, John Legend, Gracie Abrams o Brandi Carlile y directores como Alejandro González Iñárritu son parte de los casi varios centenares de personajes públicos que han exigido públicamente el cierre de Dilley y que se han unido a las protestas realizadas por la youtuber infantil Ms. Rachel. Lo han hecho a través de un escrito en la plataforma Change.org al que también puede unirse cualquier otra persona. De hecho, en minutos, la carta ha pasado de tener apenas 400 firmantes a superar los 1.500.
La carta lleva como encabezado “Por el cierre del centro de detención del ICE de Dilley: protejamos a los niños”, y arranca con una frase muy clara: “Ningún niño debería estar recluido en un centro de detención de inmigrantes”. Después, los firmantes exigen “el cierre inmediato” de dicha instalación, llamado oficialmente Centro de Tramitación de Inmigración de Dilley, y también “el fin de la detención de niños y familias”.
Dilley, que tras años cerrado reabrió a principios de 2025 con la vuelta de Trump, es conocido por el trato inhumano que da a sus internos. Como han contado muchos de ellos, les es muy difícil lograr cubrir sus necesidades más básicas, desde comida a medicinas o ropa. No hay apenas asistencia médica (para cuestiones de salud física o mental) ni escuela o juguetes para los más pequeños. Se calcula que han pasado por allí 3.500 personas, algunas de ellas durante meses, aunque la ley establece que no podrían ser más de 20. Sus pésimas condiciones de habitabilidad, puestas de relieve por muchas de las personas que han sido retenidas allí, especialmente tras el caso de Liam Conejo, han hecho que incluso miembros del Congreso hayan pedido su cierre.
“Los niños recluidos en centros de detención de inmigrantes sufren traumas, negligencia y condiciones que violan las normas básicas de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos”, aseguran los firmantes, entre los que se encuentran también Eva Longoria, Lena Dunham, Maggie Gyllenhaal, Nicola Coughlan, Rebecca Hall, Sara Barielles, Mark Ruffalo, John Cusack, Elizabeth Banks, Carrie Coon, Xochitl González, Darren Cris, Cobie Smulders, Michelle Williams, Natasha Lyonne y Christina Ricci. “Los daños que causa la detención de niños son conocidos y están bien documentados. Las denuncias judiciales de abusos contra los niños incluyen la negación de agua potable, comida podrida y contaminada con gusanos, peligrosas negligencias médicas, privación del sueño, negación de asistencia jurídica, separación de los niños de sus familias y represalias contra las familias que protestan por las condiciones inhumanas”.
El escrito también está firmado, además de por muchos artistas, por numerosos médicos, especialmente pediatras, médicos de familia y ginecólogos/obstetras, de distintos centros médicos de todo Estados Unidos, así como por responsables de centros de planificación familiar y de centros especializados en atención (médica, jurídica, social) a inmigrantes. Todos ellos afirman que “el lugar de los niños es las escuelas y los patios de recreo, no los centros de detención”.
“Instamos al Gobierno federal y a CoreCivic (la compañía privada que gestiona este y muchos otros centros migratorios) a que cierren inmediatamente el centro de Dilley, devuelvan a los niños y a las familias a los hogares y comunidades de donde fueron sacados y pongan fin al encarcelamiento de menores de inmediato”, aseguran, explicando también que su compromiso con esta causa “no termina con el cierre”: “Exigimos transparencia, rendición de cuentas y reformas sistémicas para evitar que estos abusos se produzcan en cualquier lugar de Estados Unidos”.
Otra de las principales firmantes es una popular educadora y youtuber infantil llamada Ms. Rachel (Rachel Anne Accurso, por su nombre real), que hace unas semanas salió de los confines de su célebre canal en la plataforma —en el que enseña a niños pequeños y gracias al que acumula casi 20 millones de suscriptores— para hablar públicamente y afirmar que estaba absolutamente en contra del centro de Dilley, que conoció precisamente tras la detención del pequeño Liam Conejo. Ms. Rachel ha realizado videollamadas con algunos niños detenidos en Dilley y las ha colgado en su perfil de Instagram, con más de cinco millones de seguidores. “Quiero irme y jugar a deletrear”, le decía uno de los pequeños, de nueve años.
“Fue increíblemente surrealista ver esa carita tan dulce y sentir que estaba hablando por teléfono con alguien que estaba en la cárcel”, contaba Accurso a la cadena NBC. El vídeo de su charla con el pequeño tiene casi 400.000 reproducciones en apenas dos semanas. “Me partió el corazón, y fue algo que nunca pensé que me pasaría en la vida… Estamos intentando sacar a un niño de la cárcel para que participe en un concurso de ortografía. Nunca pensé que esas palabras pudieran ir juntas". De ahí que la youtuber empezara a colaborar con abogados de inmigración y con activistas, así como ahora con numerosos artistas, para lograr este cierre.
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