El regreso de Hannah Montana 20 años después: la leyenda Disney que se reconcilió con su infancia
Se cumplen dos décadas del estreno de la serie que catapultó la carrera de Miley Cyrus y la convirtió en la estrella con más éxito en la historia del canal Disney Channel


Hace 20 años, todas las tardes después de la escuela en Latinoamérica o los fines de semana en España, los chicos sintonizaban Disney Channel para seguir la historia de Miley Stewart, una adolescente con una vida normal y una carrera oculta como estrella pop. Fueron miles quienes crecieron a su lado, de 2006 a 2011, con decenas de conciertos y éxitos musicales, merchandising con su rostro y dos películas de éxito en taquilla. La actriz detrás de ese personaje, Miley Cyrus (Tennessee, 33 años), se convirtió en la principal estrella Disney, símbolo de una industria hoy extinta, que tuvo su época dorada en las primeras décadas de este siglo.
La cantante, que más adelante renegó de su pasado como estrella de Disney, se ha reconciliado con su historia y vuelve este martes 24 de marzo con un programa en la plataforma Disney+ que promete una alta dosis de nostalgia. Desde Disney explican que será un especial grabado en el plató de la famosa serie con una entrevista íntima a la actriz y cantante sobre aquel personaje que marcó la cultura pop.
Un imperio obsoleto que creaba estrellas
Hannah Montana se estrenó el 24 de marzo de 2006 en EE UU y llegó meses después al resto del mundo. La serie cuenta la vida de Miley Stewart, la adolescente con una doble vida junto a sus amigos Lily y Oliver, su hermano Jackson y su padre Billy Ray. Pero antes y después de Hannah hubo otros personajes muy populares en este canal, que se especializó en lanzar jóvenes estrellas con sus series. Lizzie McGuire, protagonizada por Hilary Duff, fue la primera. Después aparecieron Demi Lovato en Camp Rock, Selena Gomez en Los magos de Waverly Place, o Vanessa Hudgens y Ashley Tisdale en High School Musical.
Pero ninguna tuvo el éxito de Hannah Montana: es la serie más vista en la historia de Disney Channel (canal que vuelve el próximo 1 de abril a España), llegando a 10,7 millones de espectadores en algunos episodios. Sus bandas sonoras fueron las más vendidas entre 2006 y 2011, fue nominada cuatro años consecutivos a los premios Emmy, ganó dos BAFTA (en 2008 y 2009), arrasó en distintas versiones de los Teen Choice Awards e, incluso, Miley Cyrus fue reconocida dos años como la actriz de televisión favorita en los Kids’ Choice Awards, el certamen de Nickelodeon, la competencia. Acumuló decenas de álbumes de platino y de oro, y el catálogo completo de Hannah Montana acumula más de 500 millones de horas vistas en streaming hasta la fecha.
Ashley Spencer, periodista cultural, es la autora del libro Disney High: La historia jamás contada del auge y la caída del imperio adolescente de Disney Channel. Spencer cuenta que habló con más de 150 personas que trabajaron en el canal entre los noventa y la década de 2010, época de oro de la cadena. “Hablé con personas de que trabajaron en todos los niveles: desde ejecutivos corporativos que tomaban las decisiones, hasta directores, showrunners, asistentes, escritores, actores y cantantes”. Hizo una revisión de todo el universo, al que además del canal, pertenecían los sellos Hollywood Records y Walt Disney Records, y el estudio Disney Pictures.
En los ochenta, el canal Nickelodeon era el líder en la audiencia adolescente, mientras Disney no se tomaba muy en serio su canal. En su lista de prioridades estaba por debajo de las películas, la música, los parques de atracciones y los cruceros, según Spencer. “Cuando Lizzie McGuire despegó [en los 2000], Disney vio que podía sacar mucho rédito a este producto haciendo que las estrellas comenzaran en el canal y luego trabajaran para la compañía, con contratos discográficos y películas”.
Y llegó el turno de Miley Cyrus. ¿Fue realmente la estrella más grande de esa era? “En términos de dinero y de cargar con una franquicia, no hay duda de que está en la cima”, responde tajante Spencer. “Miley era irresistible porque conectaba como ‘la chica de al lado’. No era perfecta, era franca, divertida y ella misma, pero al mismo tiempo tenía un talento increíble. Permitía que muchas chicas se identificaran con ella y a la vez aspiraran ser como ella”. Se convirtió en un modelo a seguir mientras crecía ante los ojos de todo el mundo.
Vivir como chica Disney
Cyrus no iba a una escuela tradicional, tenía que lidiar con los paparazzi y los chicos de su edad que conocía eran otros actores de Disney. “Tenían las mismas presiones, disputas y relaciones que cualquier estudiante de secundaria”, explica Spencer. En medio de los rodajes nacieron los romances y rivalidades normales de la adolescencia, pero con la gran diferencia de que salían en portadas de revistas. “Por un lado era buena publicidad, pero por otro, Disney quería mantener una imagen de inocencia”, apunta la escritora.

Disney tenía claro que Cyrus no podía alejarse de la ternura de su personaje, aunque su fama estaba más allá de su control. En 2008, por ejemplo, dos años después del estreno de la serie y cuando tenía solo 15 años, Vanity Fair le hizo una foto para una entrevista donde aparecía tapándose solo con una sábana blanca. “El retrato en topless, pero recatado, que acompaña a este artículo, podría verse como otro pequeño paso, por así decirlo, hacia un perfil más maduro”, dijo en ese entonces la revista.
Pasaron los años, la estrella creció, y el choque entre la dulce niña y la casi mujer dio de qué hablar. Spencer cree que el impacto fue tan grande por el altavoz que tenía Cyrus que, a diferencia de sus predecesoras, llegó a la cima de su fama estando aún en Disney: “Su fama fue extrema mientras todavía estaba bajo contrato. Tenía una agenda de trabajo agotadora y mucha presión”. Entonces lanzó el álbum Can’t Be Tamed, un acto de rebelión técnicamente lanzado por Disney a través de Hollywood Records. Y la ruptura total está más que documentada, con su corte de pelo, los tatuajes de su cuerpo y la polémica presentación en la MTV VMA de 2013.

La reconciliación
En una entrevista para The New York Times el año pasado, Miley Cyrus reflexionó sobre su historia: “Al estar en Disney, ya tienes algo que superar”. Contó cómo le afectó no ser nunca nominada a mejor artista revelación en los Grammy, porque siempre estuvo a la sombra de Hannah Montana. “Nunca oía mi nombre, y siempre trabajaba tan duro. No digo que me lo deban o que lo merezca, pero simplemente me preguntaba: ‘¿Qué estoy haciendo mal?“.
Este conflicto hizo que la cantante estuviera peleada con su pasado. Spencer lo ve con una mirada compasiva, al fin y al cabo era una adolescente como cualquiera que buscaba su identidad. “Fue la transición natural hacia la edad adulta. Cuando dejas una posición donde debes mantener cierta imagen, el instinto es ir en la dirección opuesta para demostrar que puedes hacer otras cosas”.
Pero un día, Cyrus abrazó otra vez a Hannah Montana. En el aniversario de 2019 subió fotos y vídeos de la serie a sus redes sociales, volvió al color y corte de pelo de Hannah y cantó Best of Both Worlds en su coche. En 2021 escribió una extensa carta a su personaje donde le dio las gracias y le confesó que había sido su “mejor regalo”. La reconciliación total, también con la compañía que la creó, fue su reconocimiento como Leyenda Disney en 2024, siendo la persona más joven de la historia en tener el título. “Sigo aquí orgullosa de haber sido Hannah Montana”, dijo en un emocionante discurso.
El broche de oro será el próximo martes, con Hannah Montana: especial 20° aniversario, un momento para que los millenials nostálgicos disfruten lo mejor de los dos mundos: aquella Miley que abraza su pasado y la que mira hacia el futuro como la artista consagrada que es.
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