Cinco gadgets que parecen de ciencia ficción, pero ya se pueden comprar
Tecnologías que antes solo existían en la gran pantalla han terminado por materializarse en productos reales, accesibles y cada vez más cotidianos. Repasamos algunos de los más llamativos


Quizá recordéis la escena de Minority Report en la que Tom Cruise manipulaba enormes pantallas transparentes moviendo las manos con unos guantes especiales. Cuando la película se estrenó en 2002, aquella interfaz parecía un ejercicio de imaginación pura, una forma vistosa de representar cómo sería la tecnología dentro de décadas. Sin embargo, poco más de veinte años después, el control por gestos, las pantallas táctiles avanzadas o la realidad aumentada son tecnologías plenamente desarrolladas. Algo parecido ocurrió con las videollamadas que asombraban en Blade Runner en 1982, o con la inteligencia artificial capaz de mantener conversaciones naturales que Tony Stark utilizaba en Iron Man en 2008. Escenas que entonces pertenecían al terreno de la ciencia ficción hoy resultan sorprendentemente familiares. Y no es casualidad: en la actualidad, el mercado está empezando a llenarse de dispositivos que parecen sacados del cine futurista, pero que ya se pueden comprar —o estarán disponibles muy pronto— y empiezan a formar parte de nuestra vida cotidiana. Estos son algunos de los más sorprendentes.
El móvil-tablet que se pliega dos veces
El Samsung Galaxy Z TriFold es, sin duda, uno de los gadgets que mejor encarna esa sensación de “esto solo pasaba en las películas”. Se trata de un smartphone que se despliega como un tríptico para convertirse en una tablet de hasta 10 pulgadas. Este diseño es una evolución radical de los teléfonos plegables que hemos visto en los últimos años. Técnicamente, combina componentes de alta gama —procesador Snapdragon 8 Elite, cámaras de 200 megapíxeles y tecnología DeX para funcionar casi como un miniPC— en un tipo de dispositivo que antes sólo estaba en la imaginación de los guionistas de ciencia ficción. El TriFold está disponible en algunos mercados (Corea del Sur, China o Estados Unidos) desde finales de 2025, aunque todavía no hay fecha de venta para España.
Gafas inteligentes con IA integrada
Otro dispositivo que parece salido de una película futurista son las Solos AirGo V2, unas gafas inteligentes que llevan la idea de wearables más allá de simples notificaciones: combinan asistencia IA en tiempo real, reconocimiento de objetos y traducción visual directamente en la lente, lo que permite interactuar con información del entorno sin tocar un teléfono. Este tipo de experiencia —buscar información sobre lo que ves o traducir textos con solo mirar— supone un paso más en lo que las gafas inteligentes hacían hasta ahora. Está previsto que empiecen a venderse en los próximos meses.
Bloques que responden al mundo real
A lo largo de este año mayores y pequeños podrán realizar las clásicas construcciones con piezas LEGO con los ladrillos inteligentes de LEGO Smart Play, que generan efectos de sonido o respuesta temática en función de lo que construyes. Imagínatelo: montas un helicóptero que suena como un helicóptero, y su pequeño piloto grita al divisar un objetivo. Patos que graznan, dinosaurios que rugen…
Uñas que cambian de color
Las uñas inteligentes iPolish utilizan un sistema de tinta electrónica muy similar al de los lectores de libros electrónicos para que cada persona pueda modificar su color tantas veces como quiera. Sólo necesita el móvil con una app específica y un dispositivo que se conecta a él y es el encargado de enviar la señal de manera inalámbrica. Sin químicos, sin esmalte líquido, sin daño a la uña natural… y con la posibilidad de elegir entre 400 colores. Ya se venden en Estados Unidos, y en la página web anuncian que estarán disponibles en más países próximamente.
Música que se come
Lollipop Star es una piruleta con música integrada que convierte un simple dulce en una experiencia tecnológica peculiar. En vez de altavoces o auriculares, utiliza tecnología de conducción ósea: un pequeño módulo electrónico oculto en el palo transmite vibraciones sonoras a través de los dientes y la mandíbula hasta el oído interno, de modo que quien la come escucha música dentro de su cabeza mientras saborea el caramelo. Cada Lollipop Star viene precargada con una canción específica asociada a un sabor y artista, lo que convierte cada unidad en una experiencia sensorial única y también coleccionable. Cada piruleta es de un solo uso, así que la música deja de reproducirse una vez que se termina la piruleta. Ya está abierta la lista de espera para poder comprarlas.
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