El Hospital Regional de Málaga alerta del reto del Paracetamol entre menores, que puede causar la muerte
El centro médico difunde un mensaje para avisar del consumo de grandes cantidades de este fármaco entre niños por un desafío difundido en redes sociales


Se mire por donde se mire, el reto es absurdo. Consiste en tomar la mayor cantidad de pastillas de Paracetamol con el objetivo de pasar el máximo de días ingresado en un hospital. El problema añadido es que la intoxicación por este fármaco es tan sencilla como peligrosa: se considera tóxico a partir de cuatro gramos y no solo puede causar vómitos o dolor abdominal, sino también fallos hepáticos e incluso la muerte si se toman más dosis. Por eso, tras encontrar algunos casos en Urgencias, desde el Hospital Regional de Málaga han avisado de un desafío en redes sociales que lleva a menores de edad a tomar hasta 10 gramos de una vez, con el consiguiente riesgo para sus vidas. “La ingesta de grandes cantidades de medicamentos tomados por nuestros menores como un juego suele producir lesiones importantes e incluso la muerte”, advierte Silvia Oliva, coordinadora de Urgencias de pediatría en el Hospital Materno Infantil malagueño. En 2025, un adolescente pasó varios días hospitalizado en Valencia tras sumarse a un reto parecido: tomar la mayor cantidad del fármaco más fuerte que hubiera en casa.
El equipo de Urgencias de este centro hospitalario se ha encontrado en las últimas semanas con varios casos de niños de entre 11 y 14 años con los síntomas de haber tomado una buena cantidad de pastillas de Paracetamol, lo que ha obligado a ingresarlos durante días para tratarles y conseguir su recuperación. “No hemos tenido un cúmulo grande de casos, pero sí hemos visto una tendencia. Y es muy preocupante”, explicaba Oliva la semana pasada en la SER. “Son casos muy graves que han despertado la alerta”, añadía, porque pueden conllevar la muerte. Por eso, los responsables del hospital dieron un paso adelante y quisieron lanzar un mensaje preventivo a través de sus redes sociales avisando de lo que está ocurriendo. Añadían una advertencia final: “Si notas un comportamiento extraño en tu hijo o hija, sobre todo si va acompañado de vómitos, dolor abdominal o somnolencia excesiva, que se te enciendan las alarmas”, relataba la pediatra.
El Paracetamol es uno de los medicamentos más seguros del mercado. Tanto, que en España se vende sin receta en sus versiones de 500 y 650 miligramos, aunque la de un gramo sí que necesita prescripción médica. Se usa para mitigar el dolor, pero no porque lo elimine, sino porque consigue disminuir la sensación durante unas horas. “Por ejemplo, si te tuerces un tobillo, te quita el dolor, no la inflamación”, explica Antonio García Ruiz, profesor titular de Farmacología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga. “Es un fármaco que prácticamente todos hemos tomado alguna vez en la vida, al menos en el mundo occidental”, subraya el también miembro del Colegio de Médicos de Málaga, que destaca que el Paracetamol “jamás” tiene efectos secundarios graves. Eso sí, advierte: “Las dosis están muy definidas y, a partir de cuatro gramos al día, es una dosis tóxica”, señala. De ahí que los prospectos de marcas comerciales como Gelocatil expliquen que se deben tomar cada ocho horas, para no sumar más de tres gramos al día en adultos; en niños, además, indican no usar las pastillas de un gramo.
Señales de alerta
“Lo del reto es una barbaridad”, subraya García Ruiz, sorprendido de que haya menores que lo suscriban. “Es que si tomar más de cuatro gramos de Paracetamol es ya tóxico, con ocho gramos puede ser mortal. Y no es algo que se note el mismo día que los ingieres: tienen que pasar dos o tres días y entonces el hígado falla, te vas volviendo amarillo, tienes dolor muscular, de cabeza o vómitos”, señala. “Cuando tomas un Paracetamol, hay un pequeño porcentaje, de entre el 5% y el 7%, que produce un tóxico que se acumula en el hígado. En condiciones normales, una enzima lo elimina y no causa problemas, pero cuando saturas a esa enzima porque tomas demasiado, puedes causar necrosis hepática. Es decir, el hígado se muere. Y ya hay solo dos opciones: operar o trasplantar, según el caso”, apunta el especialista.
En el Hospital Regional, conscientes de todo ello, han querido lanzar el mensaje de alerta porque, además, son el centro de referencia de la provincia de Málaga y están encargados de estar al día de las tendencias. Además, según Oliva, ninguno de los menores ingresados tenía ideas autolíticas, es decir, no querían suicidarse; sin embargo, las intoxicaciones son tan graves que ponen en peligro la vida de los pacientes. “Pueden ser mortales con relativa facilidad”, insiste la sanitaria, que recomienda a los padres “que estén muy atentos a las señales de alerta” y desconfíen si sus hijos realizan un “uso excesivo de la tecnología”. “Son niños y muchos no tienen pensamiento crítico como para pensar que es un reto peligroso”, apunta Oliva.
De las consecuencias de este reto que se alerta desde Málaga también han advertido ya autoridades y organizaciones médicas en países como Argentina, Suiza, Países Bajos, Alemania, Estados Unidos o en Francia, donde la Agencia Nacional de Seguridad de los Medicamentos y Productos de Salud lanzaba en febrero de 2025 una alerta y llamaba a la vigilancia “ante estas prácticas que ponen gravemente en peligro la salud”. En Reino Unido, el periódico The Guardian ya reportaba algunos ejemplos en 2015. “No te involucres en esto. Causa insuficiencia hepática y renal… y la muerte”, decían entonces desde la policía escocesa. Eso sí, en la mayoría de las ocasiones las autoridades no confirmaban la existencia de un reto que se hubiera hecho viral, pero sí, como en el caso de Málaga, de una tendencia y, por ello, realizaban avisos preventivos.
Un adolescente en la UCI en Valencia
La Asociación Española de Pediatría (AEP) ya describió el año pasado el caso de un desafío similar que llevó a un adolescente a tomar varias pastillas “de un medicamento indicado para una dolencia neurológica, lo que le provocó una importante alteración de la consciencia. Esto hizo que sufriera un accidente, lo que llevó a un familiar a darse cuenta de lo que estaba ocurriendo”, explicaron entonces María Sinisterra y Victoria Ordoño, del servicio de Pediatría del Hospital de Manises, autoras del trabajo y dos de las personas que atendieron al chaval”. En este caso, el reto era el siguiente: “El más valiente era quien ingiriese la mayor cantidad del fármaco más fuerte que tuvieran los padres en casa”. En 2024, la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP) alertó sobre el Superman Challenge, otro desafío que consistía en que varios chavales sostuvieran a otro que adoptaba la postura de vuelo del superhéroe para, después, ser lanzado al aire o hacia atrás, generando riesgo de lesiones graves.
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